Fluent Spanish Express Podcast, episodio número 570. Aquí tenéis todo el español que no os enseñan los libros. ¡Comenzamos!
Muy buenos días, bienvenidos a un nuevo episodio de Fluent Spanish Express Podcast. Hoy es jueves 19 de marzo de 2025, día del padre, por cierto. Mi nombre es Diego Villanueva y cada semana os traigo un nuevo episodio del podcast más desafiante de español avanzado. ¿Por qué? Porque sin adaptar la velocidad, ni el vocabulario, sin guión, sin filtros en español, tal y como lo hablamos los nativos españoles.
Bueno, parece que sí me acuerdo, y es que llevo un mes, exactamente un mes, que se dice pronto, sin publicar este podcast, y no, no es por falta de ideas, no es por falta de tiempo, es sinceramente que algo no estaba funcionando. Y cuando algo no funciona, no sé si estáis de acuerdo conmigo o no, pues insistir muchas veces no es la solución. En este episodio de hoy os voy a hablar de lo que no estaba funcionando y más cosas que os voy a contar.
Hace meses decidí que iba a empezar a publicar este podcast en formato vídeo. Bueno, soy honesto y os digo que he pensado para crecer en YouTube, así de simple, no hay vuelta de hoja, pues yo pensaba que, bueno, pues publicando vídeos y aprovechando el audio para publicarlo en el podcast, pues bueno, era matar dos pájaros de un tiro, ¿no?
Este podcast lleva casi 600 episodios, este es el 570, estamos ya a tiro de piedra del 600, en nada. Casi todos, excepto los dos últimos y alguno por ahí suelto, recuerdo alguna charla con Sara, con Borja, no me acuerdo ahora mismo, pero alguno por ahí suelto, casi todos los demás eran todos en audio.
Como ya he comentado muchas veces en este podcast y en las newsletters y en todos lados, el audio es el formato en el que podríamos decir algo así como que me muevo como pez en el agua, ¿no? Que me siento más cómodo, para mí es muy natural grabar así, sobre todo, lo más importante, más allá de natural, es sostenible.
O sea, yo puedo grabar episodios de podcast sin ningún problema, no tengo ninguna fricción por sentarme delante del micro y contaros cosas, pero yo quería y quiero grabar vídeos, ¿vale? Y eso fue un poco la razón por la que también tomé la decisión de pasar el podcast a formato vídeo.
¿Por qué? Bueno, pues porque hay que estar en YouTube, porque el vídeo también tiene otro tipo de audiencia, pues personas que quizás no están acostumbradas a escuchar podcast en Spotify o en otras plataformas, pues sí que están acostumbrados a consumir contenidos en vídeo. Y bueno, yo creía además en esta cabecita mía que se podían combinar ambos formatos y de hecho, yo creo que se pueden combinar, pero en mi caso, y esto es lo más importante, uno tiene que hacer un poco de análisis de su situación y de sus puntos fuertes y sus puntos débiles, para mí combinar ambos formatos no es una buena idea.
No, o sea, yo quería matar dos pájaros de un tiro, como se suele decir, o sea, quería aprovechar pues hacer vídeo y audio a la vez, pero para mí no funciona. ¿Por qué? Porque al hacer esto pasó algo. Para mí cambió totalmente la energía del podcast.
Os lo explicaré un poco. Yo pasé de hablar aquí como estoy hablando ahora mismo, de manera natural, como si estuviera hablando con un amigo o una amiga en un bar, o sea, totalmente… bueno, más natural no puede ser a producir. Sí, a producir, porque nos engañamos o no, tú puedes hacer vídeos de una manera un poco más simple, más sencilla, pero hay muchas cosas que hay que tener en cuenta cuando estás grabando un vídeo.
¿Qué si la luz? ¿Qué si la cámara? ¿Qué si el fondo? ¿Qué si el audio? ¿Qué si la edición? Bueno, un millón de cosas que a mí, personalmente, me generan una fricción súper, súper, súper grande y el resultado pues es este, un mes sin publicar.
Cuando además yo me estaba muriendo de ganas de contar las cosas en el podcast, pero yo pensaba «bueno, a ver, joder, pues ahora que dije que el podcast es en vídeo, tengo que hacerlo en vídeo, tengo que grabar vídeos contando estas cosas». Y la verdad es que no fui capaz, no fui capaz de ponerme delante de la cámara.
Para mí ponerse delante de la cámara es toda una ceremonia muy pomposa, no sé cómo decirlo, como mucha pomposidad, como algo muy, muy grande. O sea, el hecho de elegir dónde me voy a poner, si hay buena luz, si no hay buena luz, si hay ruido en la calle, si los vecinos están haciendo ruido, todas estas cosas con el podcast no me ocurren.
Con el podcast simplemente pues hoy vengo con esta idea aquí a contaros y pues digo «venga, vamos, dale al botón de grabar y empezamos a contaros un poco todas estas cosas de manera pues para mí normal». Bueno, es normal que sea algo natural para mí. Llevo más de 570 episodios en este podcast, llevo más podcast en otras cosas a lo largo de mi vida. O sea, estoy muy, muy, muy familiarizado con el audio y podemos decir que es mi punto fuerte en comparación con el vídeo.
Aunque delante de la cámara no tengo problema en estar delante de la cámara, pero sí que me genera mucha fricción toda la producción que hay alrededor de grabar un vídeo. Si fuera un vídeo pues eso, con el móvil así «aquí te pillo que te mato» sería un poco diferente, pero bueno, no es el caso si quieres hacer algo, un producto bueno para YouTube.
Entonces, a partir de esta situación, de toda la fricción que me generaba grabar vídeos, apareció un bloqueo. Un bloqueo que hizo que yo pues le cogiera… no sé exactamente qué palabra utilizar. Iba a decir pánico, pero no pánico, tampoco es pánico, sino que un poco de asqueo a grabar.
Yo quería seguir contando cosas por aquí, por el podcast, pero pensaba «bueno, como tengo que hacerlo un vídeo, pues no lo voy a hacer» y todo esto. Entonces, muchas veces el bloqueo aparece no porque no puedas hacer algo, sino porque te genera una fricción, algo que ya no es ligero y que hace que no lo hagas. Sinceramente que prefieras hacer otras cosas, procrastinar y todas estas cosas.
Entre medias de todo esto de este mes que ha pasado aquí, como no quería grabar vídeos, pero quería seguir haciendo audios, me inventé un podcast nuevo. Sí, es que no paro quieto. Me inventé un podcast nuevo que se llama «Notas de Voz».
Muchos y muchas ya lo conocéis, ya os lo compartí por la newsletter, lo compartí por el canal de WhatsApp. Me inventé un podcast, tenía muchas ganas de contar cosas, de contar todas las cosas que estaba haciendo, todas las cosas que pensaba y me inventé un podcast tan sencillo como que es audios de menos de cinco minutos en los que grabo cualquier cosa que se me viene a la cabeza y lo publico tal cual sin edición, sin nada.
Simplemente una versión, podemos decir, en minidosis de este podcast. Este podcast, por supuesto, es un poco más profundo. Las reflexiones que aquí hago y el vocabulario y la manera en la que os lo cuento puede ser un poco diferente a este podcast de Notas de Voz, pero también a la vez un buen complemento para este podcast.
¿Por qué? Porque las notas de voz son como… A veces es un audio que le estoy mandando a un amigo, a veces es un audio que me mando a mí mismo. Yo no sé si vosotros lo hacéis, pero yo tengo un chat de WhatsApp conmigo mismo. No sé si soy raro, pero muchas veces alguna idea que tengo, lo que sea, me mando cosas y así las tengo apuntadas en algún sitio. Bueno, podría utilizar un blog de notas, pero para mí funciona bien esto del WhatsApp, así que de puta madre.
Bueno, entonces me inventé este podcast del que ya llevo ocho episodios y además estoy publicando con bastante más asiduidad o frecuencia que este. Como es mucho más fácil, no me genera ninguna fricción y además estaba, como os digo, con el mono de que quería publicar cosas, pero como no lo quería hacer en vídeo, pues así.
Entonces, ¿ahora qué pasa? ¿Cómo queda la situación de esto? Ahora vuelvo al podcast, a este podcast en audio, semanal, todos los martes voy a seguir publicando este podcast. Hoy sé que es jueves, pero es que tenía ganas de contarlos todas estas cosas. Así que hoy publico este episodio, el martes que viene, o sea, de aquí a unos 3, 4, 5 días publico otro episodio y el podcast Notas de Voz sigue adelante.
Este es un pequeño experimento que me apetece mucho. Seguiré publicando con más frecuencia que este podcast, así que os recomiendo que lo sigáis. Os dejo el enlace en la descripción del podcast. Bueno, ya os digo, Notas de Voz, muy sencillo. El título no es muy original, pero es muy descriptivo. Son Notas de Voz, así tal cual.
Y además, de hecho, si queréis podéis enviarme Notas de Voz para publicar el podcast. Bueno, eso ya os lo cuento en el otro podcast.
¿Y qué pasa con YouTube? Bueno, pues el vídeo de YouTube, mi intención hoy, 19 de marzo de 2026, no sé en qué año está hoy, mi intención es seguir publicando vídeos en YouTube. Serán un poco diferentes o espero que sean un poco diferentes a este podcast. Además, lo haré de una manera un poco más espaciada. Quizás uno o dos vídeos al mes, sin presión.
O sea, simplemente cuando tenga una idea que me apetezca contarlos en el vídeo, pues le dedicaré un poco más de tiempo a esto. Así que bueno, pues vamos a ver qué sale de ahí. Voy a intentar organizarme y tomármelo de otra manera para poder grabar los vídeos de YouTube sin tanta fricción.
Y además es que este año también tenía entre mis deberes, entre mis planes, publicar vídeos en redes sociales. Tengo una idea creo que ya bastante interesante o creo que bastante interesante para publicar vídeos en Instagram y en TikTok. Y ahora sólo me falta ejecutarla también. Tengo que hacer un plan de todo esto y ejecutarlo.
Claro, cuando os cuente la semana que viene otras cosas que estoy haciendo, pues entenderéis que de momento lo de las redes sociales lo tengo ahí un poco aparcado, pero lo tengo ahí en proyecto. Y como todas las cosas que tengo en proyecto normalmente las suelo hacer.
Entonces, pues lo dicho, vuelve el podcast todos los martes en audio, podcast notas de voz cuando me apetece, pero bastante más frecuente que este y los vídeos de YouTube que os animo a que veáis el canal, pues quizás uno o dos vídeos al mes de otro tipo de contenidos y un poco más espaciados, sin presión y ya.
Bueno, a veces cuando algo no funciona, lo más inteligente es pararse, pensar, analizar nuestra situación y tomar decisiones, aunque todo el mundo, aunque hagamos algo que no sea lo que todo el mundo espera de nosotros.
Y esto es importante porque yo en este punto, pues bueno, pensaba que había cierta expectativa por parte de algunas personas que me escribían a través de el mail o del WhatsApp, diciéndome que les gustaban los vídeos y todo esto. Y yo, pues de alguna manera eso también me generó un poco de presión pensando que oye, pues la gente está esperando que haga vídeos, pero a mí me apetece seguir haciendo estos audios y me apetece seguir viniendo aquí a contaros las cosas de manera natural, como si estuviera hablando con un amigo o una amiga y bueno, pues, pues disfrutando de todo esto, porque ahora mismo no sé en el tiempo que llevo hablando, pero estoy disfrutando como muchísimo.
Así que yo siento en realidad y esto os lo confieso alivio de haber tomado esta decisión, o sea, de haber recuperado el control de este podcast, porque sí, es que en realidad había perdido el control de este podcast porque lo había convertido en algo que no era lo que a mí me gustaba.
Así que siento alivio por haber tomado esta decisión, por recuperar el control de este podcast y la semana que viene os explico algo que puede ayudaros a vosotros y a vosotras, como dice el título de este episodio, a hacerlo simple y sostenible, pues vuestra práctica de español, hacer simple y sostenible vuestra práctica de español.
Os lo explico la semana que viene, el martes. Espero que tengáis una buena semana. Espero que os haya gustado este episodio. Si os ha gustado, recordad que me ayudáis mucho con 5 estrellas en Spotify y en Apple Podcast y nada, me he quitado 20 kilos de encima, literalmente, o sea, me siento aliviado.
Así que nada, nos vemos la semana que viene. Adiós.