← TODOS LOS EPISODIOS

585. Por qué deberías preocuparte menos por tu acento

EPISODIO

¿Es tan importante mejorar el acento? Una pregunta de Joëlle abre un episodio sobre pronunciación, fluidez y esa preocupación que aparece cuando sientes que no suenas como te gustaría.

Fluent Spanish Express Podcast · Episodio 585
585. Por qué deberías preocuparte menos por tu acento
00:0017:21

Hoy voy a hablar de una de las mayores preocupaciones de muchos estudiantes: el acento.

¿Y por qué?

Probablemente este no sea el problema.

Este es el episodio 585 de Fluent Spanish Express Podcast.

Hoy es viernes 22 de mayo de 2026.

Yo soy Diego Villanueva y cada semana os traigo un nuevo episodio del podcast más desafiante de español avanzado.

¿Y por qué digo esto?

Porque sin adaptar la velocidad, ni el vocabulario, sin guión, sin filtros… bueno, pues el español tal y como lo hablamos los nativos españoles.

Acento y pronunciación no son lo mismo

Hace unos días recibí un mensaje de Joëlle que me decía esto.

«Es realmente importante mejorar la pronunciación o el acento. ¿Cómo se puede hacer?»

Vale, antes de continuar con el mensaje de Joëlle, pues voy a hacer un pequeño inciso para hablar de algo que me parece muy importante.

Y es que mucha gente mezcla dos cosas, acento y pronunciación.

Y no, no son lo mismo.

Acento es una cosa, pronunciación es otra.

Así que voy a intentar, antes de meterme en harina y empezar a explicar un poquito más o a empezar a hablar del mensaje de Joëlle, pues voy a intentar explicar de una manera muy sencilla la diferencia entre el acento y la pronunciación.

Quizás muchas de las personas o algunas de las personas que estéis escuchando esto, pues tengáis muy claro cuál es la diferencia y otras pues a veces quizás os liéis un poco y no sepáis muy bien qué diferencia cada cosa.

Vale, voy a explicarlo de una manera muy sencilla sin entrar en muchos tecnicismos y sin contar muchas historias enrevesadas.

El acento es cómo sonamos, algo así como nuestro color al hablar, o sea, cómo reciben nuestra voz las personas que nos están escuchando.

Además, el acento es súper interesante.

A mí pues me parece fascinante porque muestra nuestra historia, de dónde venimos, cuál es nuestra historia lingüística, si sabemos hablar otros idiomas y tenemos ahí un poco de mezcla con algunas cosas, si hemos vivido en otros países, o sea, tiene un montón de matices que hacen que siempre que me dicen «es que quiero mejorar mi acento» piense «¿para qué? si es lo que muestra tu personalidad, es lo que muestra quién eres, de dónde vienes».

La pronunciación, de una manera muy sencilla, si se nos entiende o no.

¿Cómo producimos los sonidos?

Si somos capaces de pronunciar de manera efectiva sonidos que quizás no existen en nuestro idioma nativo.

Bueno, pues esto de una manera muy simple diferencia entre acento y pronunciación.

La preocupación por quedarse con un acento malo

Y el mensaje de Joëlle continuaba de la siguiente manera, dice «la verdad es que no dedico mucho tiempo a esto, a trabajar la pronunciación y el acento, pero me pregunto si puede ser un freno a la hora de comunicarse. También tengo la sensación de que si no trabajo esto pronto, luego será muy difícil cambiarlo y me quedaré con un acento malo para siempre».

Bueno, Joëlle, tu acento, bueno, tu acento no, tu pronunciación no es tan mala.

Tu acento, pues es un acento normal de una persona francófona que vive en Canadá, o sea, es así de sencillo.

Bien, el viernes pasado, por ejemplo, noté que Sarah habla muy bien y al menos a mí me da la sensación de que no tiene acento.

Uy, esto también es un tema interesante.

Vale, venga, vamos a empezar.

Voy a empezar a meterle mano a este mensaje de Joëlle y voy a empezar a responder algunas cosas, explicar algunas cosas que creo que son interesantes y esta, en realidad, este mensaje de Joëlle, que era así un poco como a priori, a priori, un poco inofensivo, vamos a decir, es muy interesante porque tiene mucha amiga, pues de la que me gustaría hablar.

No hay un punto de no retorno

Bien, mucha gente piensa que si no mejora su pronunciación desde el principio, está jodida.

Vale, para mí ese no es un problema.

Vale, hombre, desde luego que si empezamos a trabajar la pronunciación desde el principio, pues todo al final va a ir mucho más fluido y va a ser más fácil.

Vamos a tener menos posibilidades de quedarnos bloqueados o bloqueadas.

O sea, la pronunciación es un tema que desde el principio yo creo que sí que deberíamos de trabajar.

Vale, esto es una opinión de un profesor quien no es especialista en pronunciación.

Vale, yo soy especialista en muchas otras cosas, pero no me considero un profesor especializado como otros en la pronunciación.

Vale, tienen sus cosas buenas, sus cosas malas.

Entonces, respondiendo a la pregunta Joëlle y quizás a la pregunta que algunas de las personas que estén escuchando este podcast os podéis hacer, no hay un punto de no retorno.

Es decir, independientemente del nivel de español que tengáis ahora mismo, no hay un momento en el que no podáis mejorar vuestra pronunciación.

Vale, eso es importante que lo tengáis claro.

Igual que estoy insistiendo mucho en las últimas semanas en que hay que entrenar la fluidez, la fluidez es exactamente lo mismo.

Podéis tener un nivel de español de la hostia, tener mucho vocabulario, muchas expresiones, pero si no tenéis fluidez la podéis trabajar de una manera muy sencilla, identificando qué es lo que se está frenando en cada momento.

Hay muchos frenos, hay la reacción, el ritmo, la organización, la confianza, hay muchas cosas que pueden bloquearnos a la hora de hablar con fluidez.

Y si queréis saber cuál es, pues simplemente www.fluentspanishexpress.com y ahí podéis responder unas preguntas y saber qué os está frenando.

Mira, que me vino aquí perfecta hacer esta pequeña publicidad para que lo hagáis.

Pero haced el test, el test de verdad, que os va a ayudar.

Bien, como decía, no hay un punto de no retorno.

A ver, desde luego que las personas, cuanto más nivel de español tienen, muchas veces va acompañado de una mejor pronunciación.

¿Por qué?

Bueno, pues porque el hábito hace al monje.

Eso es así de fácil.

O sea, cuanto más hablamos, cuanto más practicamos, es más fácil que tengamos una pronunciación un poco más pulida.

¿Por qué?

Bueno, pues porque nos hemos ido dando cuenta de errores que tenemos y vamos corrigiéndolos poco a poco.

También puede pasar, desde luego, que haya personas que tienen una fluidez muy buena y que tienen una pronunciación muy mala, ¿vale?

Pero no suele ser muy habitual.

O al menos yo veo que sí, hay gente que habla de manera fluida y tiene algunos problemas de pronunciación, pero son cosas que se pueden solucionar súper fácil.

El verdadero problema no suele ser el acento

Entonces, volviendo a lo de Joëlle, el problema, el verdadero problema, para mí, no es el acento.

Como os decía antes, el acento forma parte de nosotros, de nuestra identidad, de nuestra manera de ser, de nuestra historia.

O sea, es que el acento es, no sé, es como el toque personal que le damos a un plato cuando estamos en la cocina.

No lo sé.

El verdadero problema es falta de fluidez, falta de automatización.

O sea, cuando no somos capaces de hablar de manera más automatizada, cuando tenemos que pensar demasiado, ¿vale?

Hace unos días en el podcast, no sé si en el podcast o en la newsletter, os hablaba de que a veces algunos estudiantes me dicen que no están traduciendo de su idioma nativo al español y yo les digo «sí, sí estás traduciendo».

O sea, se te nota, se nota mucho cuando estás traduciendo.

Bien, entonces, el tema de la pronunciación es un arma, o puede ser un arma de doble filo, ¿vale?

Porque obsesionarnos demasiado con la pronunciación puede ser una fuente de bloqueo y algo que nos impida hablar con fluidez, ¿vale?

¿Por qué?

Porque podemos estar pensando constantemente en cómo sonamos, autocorregirnos, que eso es una putada cuando nos estamos autocorrigiendo, que vayamos más lentos.

También la pronunciación va ligada a un tema de confianza, es decir, si creemos que nuestra pronunciación es mala, pues vamos a perder confianza y eso va a empeorar o va a afectar de manera negativa a nuestra fluidez, es decir, vamos a hablar con menos fluidez y al final esto es la pescadilla que se muerde la cola, ¿vale?

O sea, tenemos o creemos que tenemos mala pronunciación, perdemos nuestra confianza y entonces pasa que hablamos con menos fluidez.

Bien, entonces, todo esto puede hacer que hablemos peor.

Y claro, no se puede hablar con fluidez, y esto lo digo todas las semanas, lo digo en la newsletter y lo digo en todos lados donde me dan voz, no podemos hablar de manera fluida si estamos pensando cada palabra.

O sea, tenemos que empezar a acostumbrarnos a pensar de manera más en bloques y ser capaces de automatizar muchas cosas y que salgan de manera más natural.

De hecho, una de las cosas, uno de los mensajes que más recibo con el entrenamiento de fluidez de Fluent Spanish Express es que se dan cuenta que en pocos días, en pocas semanas, hablan sin pensar y simplemente arrancan a hablar y se ponen, cuando se dan cuenta, llevan hablando diez segundos y de manera totalmente natural.

Entonces, eso es lo que tenemos que intentar conseguir, dejar que nuestro español fluya de la manera más natural que podamos.

Por qué algunas personas parecen no tener acento

Bien, en el caso de Sarah, y esto sí que es muy interesante porque ella, Joëlle, dice que Sarah no tiene acento.

Y sí, Sarah tiene acento.

Si Sarah está escuchando este podcast, que espero que lo esté escuchando, sabrá y estará de acuerdo conmigo en que Sarah tiene acento.

O sea, tiene su acento.

Claro, ¿qué pasa con Sarah?

Sarah habla de una manera muy fluida.

Sarah tiene ritmo cuando habla, es capaz de sostener su discurso, es capaz de hablar sin bloquearse, de una manera muy natural, muy fluida.

La verdad es que da gusto escucharla.

Además, Sarah no duda.

Bueno, si está escuchando, estará pensando «Diego, sí, sí dudo».

Duda, pero no se le nota, que eso también es importante.

Esto se lo decía yo siempre a los chicos y a las chicas cuando entrenaba fútbol, que les decía que lo que tenemos que intentar es que el rival sea incapaz de saber cuáles son nuestros puntos débiles para ganar el partido.

Pues esto es igual.

Desde luego que si tenemos… Vamos a dudar constantemente cuando estamos hablando, pero intentar que no se note para que suene de manera más natural.

Entonces, Sarah parece que no tiene acento.

Vale, a ojos de un estudiante no nativo, de una persona no nativa.

Seguramente cualquier persona nativa que escucha hablar a Sarah dirá «No, Sarah no es nativa».

Porque se le nota.

Hay cosas que se le notan y que no hace falta ser profesor de español para notar que Sarah no es nativa española.

No pasa nada.

Ya le eché muchas flores a Sarah.

Le dije que habla fluida, que tiene ritmo, que no duda.

La manera que tiene de hablar Sarah ahora mismo es muy buena.

Cuándo merece la pena trabajar la pronunciación

Entonces, ¿hay que trabajar la pronunciación?

Sí, hay que trabajar la pronunciación.

Pero igual que os hablo de que en la fluidez tenemos que entrenar las cosas que nos están frenando, es decir, no tenemos que dedicar horas y horas a cosas que ya dominamos.

Es que es una tontería.

Pues con la pronunciación pasa un poco lo mismo.

Tenemos que centrarnos en cosas que nos creen problemas a la hora de comunicarnos.

Es decir, cuando nosotros… A ver, joder, sois todas personas que ya lleváis mucho tiempo practicando vuestro español, que tenéis el culo pelado de practicar español y sabéis perfectamente cuáles son vuestros puntos débiles tanto en la gramática como en el vocabulario como en la pronunciación.

Entonces, yo a la hora de entrenar la pronunciación me centraría en temas específicos que sepáis o que consideréis que impiden que vuestra comunicación sea más fluida.

En errores que también cambian el significado, pues a veces yo qué sé, una R, una G, alguna cosa que haga que suene diferente.

Pero lo que no haría yo personalmente, y esto es un consejo que os doy, pero como digo, consejos doy que para mí no tengo, pues yo no me obsesionaría y no perdería el sueño con conseguir una pronunciación perfecta al 100%.

Desde luego que hay que mejorar, hay que mejorar siempre, pero yo intentaría mantener un equilibrio entre obsesionarse y hablar de manera fluida porque al final, como os decía antes, si nos obsesionamos demasiado puede pasar que dejemos de lado otras cosas que son mucho más resultonas, vamos a decir, cuando hablamos.

Por ejemplo, antes hablábamos de que Sarah tiene unas características que hacen que parezca que habla sin acento, que tiene muy buena pronunciación porque ella tiene una buena fluidez.

Entonces, no centrarnos tanto en la pronunciación o no obsesionarnos tanto en la pronunciación.

Obviamente, si tenemos problemas que identificamos, tenemos muchos problemas a la hora de pronunciar la R, nos cuesta encadenar palabras, nos cuesta un montón de cosas, pues si somos conscientes de esos errores, de esas dificultades que tenemos, entonces ahí sí trabajarlos de manera muy sencilla.

3 formas sencillas de mejorar la pronunciación en español

Y ahora para terminar el episodio voy a deciros tres cosas muy sencillas para mejorar la pronunciación sin complicarnos demasiado la vida.

Tres cosas muy sencillas y sencillas hasta parecen estúpidas.

Si queréis ir un poco más allá, hay algunos profesores especializados en tema de pronunciación que os pueden dar muchas más cosas, pero yo os voy a dar tres muy sencillas que podéis hacer desde ya mismo.

1. Imitar a los nativos

La primera, imitar a los nativos.

Si estáis escuchando este podcast podéis imitar lo que yo estoy diciendo, algunas frases, veis una película, veis una serie, escucháis un podcast, lo que os dé la gana.

Cualquier cosa que escuchéis de un nativo intentad repetirla intentando con la misma entonación, el mismo ritmo y eso os va a ayudar mucho a mejorar.

2. Grabarse hablando

La otra, grabarse.

Ya sé que mucha gente no quiere grabarse, ya sé que muchos me decís «joder Diego, es que yo no quiero escuchar mi voz porque además me doy cuenta de que cometo muchos más errores de los que pensaba» y yo esto siempre lo digo.

Yo cuando hablo en inglés mentalmente tengo una pronunciación exquisita, parece que estoy tomando el té de las cuatro en Londres.

Ahora cuando empiezo a hablar en voz alta en inglés ahí se me empiezan a ver todas las costuras y se me empiezan a ver todos los problemas de pronunciación que tengo en inglés.

Entonces, grabaros, grabaros e intentad luego escucharlo desde tomando un poco de distancia con vosotros mismos o vosotras mismas.

Es decir, si la persona que está hablando sois vosotros o vosotras, pero no penséis tanto en «joder mi voz suena de esta manera» o «mi voz suena así».

Simplemente centraos en las cosas que podéis mejorar.

Simplemente en eso.

O sea, escucháis algo y decís «hostia mira aquí me costó pronunciar esto, cuando encadené estas palabras sonó demasiado poco natural».

Bueno, hacer este tipo de análisis de una manera un poco más fría, más distante y no os centréis tanto en la parte emocional.

Decir «joder es que cago en la puta mira que qué problemas tengo con estas palabras».

No, no, mirarlo desde un punto de vista positivo, desde un punto de vista constructivo.

Bien, porque al final nosotros somos muchas veces muy críticos con nosotros mismos y el resto de las personas a nadie se le ocurre decir «joder es que mira cómo pronuncias la R».

Nadie te va a decir eso.

Entonces simplemente sed buenos y buenas con vosotros mismos y simplemente intentad construir positivamente.

3. Leer un texto en voz alta

Bien, y la otra cosa que podéis hacer es una cosa que digo muchas veces que es coger un texto de un párrafo o algo así, no hace falta más, y leerlo en voz alta.

Y luego, si lo grabáis ya, de puta madre, lo escucháis.

Vale, del texto que acabáis de leer, cómo lo podríais mejorar, cómo podríais entonar de una manera mejor, qué problema de pronunciación tuvisteis.

Si había palabras que podéis haber pronunciado de una manera más natural.

Por ejemplo, yo no digo «me he ido al cine».

Dije «me he ido al cine».

O sea, todo junto.

No digo «me he ido al cine».

No digo así.

Digo «me he ido al cine».

Entonces estas cosas, grabándose, es mucho más fácil darse cuenta y decir «hostia, vale, aquí esto lo puedo decir así».

Y entonces repetir y repetir y repetir.

Un párrafo, dos líneas, no sé, algo muy sencillo.

Porque cuando hacemos ese tipo de ejercicios que son muy estúpidos, muy sencillos, que podemos hacer en cualquier momento, poco a poco nos vamos a ir dando cuenta de determinadas cosas que tenemos características en nuestra manera de hablar, en nuestra manera de pronunciar, y entonces cuando sabemos lo que tenemos que mejorar, es mucho más fácil mejorarlo.

Luego hay que saber cómo, pero es mucho más fácil.

Si yo no sé qué enfermedad tengo, es muy difícil que la pueda curar.

En cambio, si voy al médico y me dice «Diego, tienes este problema», pues entonces es más fácil que me tome los medicamentos o que haga las cosas que tengo que hacer para mejorar.

Es un ejemplo muy tonto, pero creo que me entendéis.

Cierre del episodio

Bueno, dicho esto, www.fluentspanishexpress.com.

Allí tenéis la newsletter, tenéis el test de fluidez, tenéis el entrenamiento de fluidez, tenéis muchas cosas.

O sea, simplemente entrad ahí y podéis ver todas las cosas que tenéis.

Tenéis estos episodios de podcast con las transcripciones, con todas las cosas y todo eso.

También os agradezco mucho si dejáis cinco estrellas de puntuación para el podcast en Spotify, en Apple Podcast, porque eso me ayuda mucho.

Y no sé qué más cosas.

Nada, que tengáis un buen fin de semana.

Espero que os haya gustado este episodio y cualquier pregunta, cualquier duda que tengáis como yo, pues ya sabéis, me escribís un mensajito y yo encantado vengo aquí al podcast y os respondo pues lo que creo y lo que veo.

Bueno, lo dicho, que tengáis un buen fin de semana.

Mira, es que hoy me costó muchísimo, muchísimo pronunciar.

Seguramente vosotros no lo habréis notado, pero es que ayer fui al dentista y me pusieron dos brackets nuevos en las muelas del final, que no tenía brackets ahí.

Y ahora, claro, hay nuevos elementos en mi boca y me cuesta mucho más trabajo moverla y tengo rozamiento en zonas que antes no tenía.

Y entonces ahora pues yo lo estoy pasando mal.

Pero bueno, mira, ya terminó el episodio, así que a ver si el martes con el próximo episodio estoy mejor.

Nada, lo dicho, buen fin de semana.

Adiós. ¡Gracias!