Después del episodio del martes en el que estuve más de 50 minutos contestando vuestras preguntas, hoy os traigo otro episodio para cerrar este círculo, esta semana de celebraciones, del quinto aniversario de Fluent Spanish Express.
Hoy voy a hablaros de cinco lecciones aprendidas en estos cinco años con este proyecto.
Este es el episodio 591 de Fluent Spanish Express Podcast.
Hoy es viernes 12 de junio de 2026.
Yo soy Diego Villanueva y cada semana os traigo un nuevo episodio del podcast más desafiante de Español Avanzado.
Bueno, ¿y por qué digo esto siempre?
Porque sin adaptar la velocidad, ni el vocabulario, sin guión, sin filtros, el español tal y como lo hablamos los nativos españoles.
Como digo, hoy un episodio que sirve un poco para terminar esta semana de celebraciones de este quinto aniversario en el que voy a hablaros de lecciones aprendidas.
A lo largo de todos estos años he aprendido un montón de cosas, me llevo un montón de lecciones y seguiré aprendiendo un montón de cosas.
Y hoy, pues, bueno, he dicho cinco en cinco años.
Está bien, el año que viene igual son seis en seis años, veremos.
Pero bueno, pues he decidido acotarlo porque tampoco quería aburriros después del otro día, meteros un tostón de 50 minutos.
Pues hoy dije un episodio un poco más corto, con cinco lecciones nada más y todo esto.
Bien, ¿por qué estas cinco lecciones que vais a escuchar?
Pues porque son las cinco primeras que me vinieron a la cabeza cuando estaba pensando en este episodio.
Cogí un post y te empecé a apuntar algunas palabras, algunas cosas y a partir de ahí, pues aquí estoy delante del micro para, con el mismo post, aquí lo tengo, contaros un poco las las cosas aprendidas en estos cinco años que, bueno, como digo, son muchas más.
Antes de comenzar el episodio, como siempre, www.fluentspanishexpress.com.
¿Te gustaría hablar con más fluidez?
Bueno, pues ve allí, haces el test de fluidez y a partir de ahí empezamos a entrenar.
Ya verás, www.fluentspanishexpress.com.
1. El mundo es un pañuelo
Vale, venga, vamos con las lecciones aprendidas con las que os voy a compartir en este episodio y la primera, cuando pienso en todo lo que me ha pasado en estos cinco años, pienso siempre inevitablemente en que el mundo es un pañuelo.
Esto ya lo pensaba cuando estudiaba en la universidad y todo esto, porque al final, bueno, yo soy de una ciudad muy pequeña, Oviedo, en el norte de España y, bueno, pues somos unos 200.000 habitantes más o menos y más o menos te conoces con, iba a decir con todo el mundo, no con todo el mundo, pero con mucha gente.
Entonces, al final, en Oviedo siempre había lo típico, ¿no? de «ah, pues mira, este es mi primo» y «ah, joder, pues yo a tu primo lo conozco cuando jugamos al fútbol» o sea, siempre conocías a alguien o tenías un amigo que tenía un amigo, o sea, el mundo ya pensaba en ese momento que era un pañuelo, pero no lo pensaba a nivel global, a nivel mundial, ¿no?
Porque, por ejemplo, pienso en la cantidad de personas con las que he contactado, con las que he hablado, con las que he tenido clases, con las que me he contado mi vida y ellos la suya y ellas la suya a lo largo de y ancho de todo el planeta Tierra.
O sea, he hablado con personas de todo el mundo, gente que está a muchísimos kilómetros de distancia donde yo estoy, gente de Australia, de Nueva Zelanda, de Tailandia, de Rusia, de Congo, de yo qué sé, es que si me pongo a pensarlo, podría tener un mapa en el que voy tachando los países y casi lo llenaría, o sea, la verdad es que esto es una experiencia increíble.
Pero digo que el mundo es un pañuelo porque luego algunas de las personas con las que he tenido clases o han comprado un curso o lo que sea, o simplemente escuchaban el podcast y me mandaban emails o lo que fuera, luego pues los he visto en la vida real y eso, joder, pues la verdad es que mola mucho.
De repente una persona con la que tienes contacto todas las semanas de manera virtual, un día encontrarte en Polonia tomándote un café, una cerveza, comiendo, no sé, una persona que viene a hacer el camino de Santiago a Asturias y que te la encuentras o que te vas a tomar un café también, es que no sé, o sea, son muchas cosas que son increíbles.
Algunas personas a veces me escribís diciendo que estáis en Oviedo o que os mudáis a Oviedo también y a veces me da pena porque, bueno, es mi ciudad, ya no vivo allí ahora mismo y pienso que si estuviera ahí me gustaría pues con todas las personas que me estáis escribiendo diciendo que estáis en Asturias y tal, pues me gustaría pues yo qué sé, hacer alguna cosa, de ir a comer algo, una excursión o lo que fuera, no sé, es que hay tantas posibilidades y por eso digo que el mundo es un pañuelo, que al final pues no sé, todo está mucho más cerca de lo que muchas veces pensamos, pero bueno.
2. La vida puede darte más si lo buscas
Otro aprendizaje.
Este no quiero que suene a frase vacía, a frase de gurú, a vender humo, porque no lo es.
Simplemente una cosa que pienso siempre es que la vida te da más si lo buscas o puede que te dé más si lo buscas, ¿vale?
Yo trabajaba en un banco, eso ya lo he contado muchas veces, estaba hasta las narices en un banco, pues en el que, bueno, estaba en una oficina pequeña en la que siempre trataba con las mismas personas, no sé, no había nada emocionante en ello y al final, pues bueno, cuando estaba allí a veces pensaba si eso iba a ser el resto de mi vida, ¿no?
No es que yo me considere una persona especialmente extrovertida, la verdad es que tengo mis momentos de extroversión, aunque podéis pensar «joder, pero este tío que tiene un podcast, tiene un newsletter, tiene no sé qué, debe ser un tío súper extrovertido», la verdad es que no, o sea, no sé por qué, a veces puede que sí, pero otras veces la mayoría no.
Entonces, bueno, no sé, creo que haber buscado una manera diferente de ganarme la vida, como hice con Fluent Spanish Express, pues es algo de lo que me siento muy orgulloso, algo con lo que no estaba, bueno, de lo que no estaba muy convencido, bueno, porque siempre tienes dudas, ¿no?
Luego os voy a contar otros los aprendizajes que tuve, bueno, el siguiente, de hecho, pero bueno, que al final estas cosas, no sé, a veces si no estás demasiado contento, demasiado contenta con lo que pasa en tu vida, quizás es un momento mejor que otros para arriesgarse y tomar decisiones que son difíciles, ¿no?
Yo tomé una decisión muy difícil porque, bueno, pues dejé un trabajo que tenía un sueldo bien, un trabajo que, pues, eventualmente podía ser para toda la vida, incluso me podían hasta hacer una, un «ere» que se llama, que es una, pues, una propuesta para abandonar el banco con una indemnización muy alta.
De hecho, tres años después tengo varios compañeros que se fueron del banco con mucho dinero en su bolsillo, yo me fui sin nada.
Entonces fue una decisión arriesgada, pero bueno, no sé, creo que es una decisión con la que he ganado algunas cosas, he perdido otras, pero si hago el, como os decía el martes, si hago la balanza, pues bueno, estoy muy contento de hacer lo que hice y, de hecho, no estaría viviendo ahora mismo aquí en Colombia, no habría tenido la oportunidad de esto, no me habría ido a vivir a Polonia, es que muchas cosas que no habría podido hacer si hubiera seguido haciendo lo que estaba haciendo, que además, para más Inri, no me gustaba, pero bueno.
3. No pidas consejo ni permiso cuando tienes claro lo que quieres hacer
Tercer consejo, tercera, sí, consejo no, tercer, es que ahora vais a entender por qué digo, por qué tuve este lapsus de consejo, tercera lección, no pidas consejo ni permiso cuando tienes claro lo que quieres hacer y tu entorno, y además sabes que tu entorno no está a favor, vale.
Yo cuando me fui del banco, no sé si esto lo conté alguna vez en el podcast y en la newsletter, no tengo ni idea, me fui del banco y no dije nada a mis padres.
Y dirías, hostia, pero cómo tomas una decisión así y no dices nada.
Vale, yo ya había hablado con mis padres muchos meses antes de tomar la decisión de dejar el banco, diciéndoles que estaba pensando en dejar el trabajo en el banco y su reacción no fue una reacción de apoyo, pues teniendo en cuenta que yo pues estaba mal, no vamos a engañar.
O sea, cuando yo estaba trabajando en el banco estaba mal y no sé, yo, si una persona que está mal viene a decirme que está pensando en hacer una cosa que le ilusiona, que tiene ganas de hacer, pues no se me ocurre jamás decirle que está loco, que está loca, que cómo vas a hacer esto, no.
Entonces yo simplemente tenía una idea, quería hacerlo, creía en mí y creo en mí y bueno, pues nada, adelante.
Luego más adelante cuando ya pues todo estaba más normalizado, pues un día simplemente dije, mira, no, que sepáis que ya no trabajo en el banco, que ahora tengo pues esto y así me ganó la vida, la vida sigue, sigo pagando mis facturas y todo está bien.
O sea, que bueno, pues al final, eso es una de las cosas que más pienso cuando, bueno, pues cuando recuerdo ese momento en el que en el que di el paso para hacer este proyecto, porque además el martes me lo preguntaba y bastantes personas, no, pues una pregunta bastante recurrente de cómo fue el cambio, de por qué, de cómo me sentí, no, pues bueno, pues un poco complementa esa respuesta, no.
4. No tienes que ser el mejor cuando empiezas
Vale, cuarta lección, no tienes que ser el mejor cuando empiezas, porque vas mejorando mientras vas haciendo, vale.
Cuando yo empecé a dar clases, bueno, el Diego que empezó a dar clases en 2019 y luego creo Fluent Spanish en 2021, no es ni de lejos la persona, el profesional que es hoy en día.
O sea, hoy en día estoy a años luz de esa persona que empezó, que empezó.
No sería lo que soy ahora mismo si no hubiera empezado con dudas, con cosas que no sabía.
De hecho, sigo habiendo muchas cosas que todavía no sé, pero sigo mejorando.
Entonces, al final, el romper con esa idea de que hay que hacer las cosas perfectas, de que hay que empezar con todo controlado y que tienes que saberlo todo y todo eso, es una de las cosas que he aprendido que no hay que hacer, vale.
Por ejemplo, el podcast, casi 600 episodios.
A día de hoy sigo pensando que tengo muchas cosas que mejorar haciendo el podcast, pero también os digo una cosa.
Si no hubiera empezado aquel día 1, aquel 10 de junio de 2021, a hacer esto, ahora mismo no sabría ni ponerme delante un micrófono, vale.
Por lo menos, mira, ahora ya sé hablar sin tartamudear ni nada y puedo estar aquí contándoos mi vida durante un buen rato y no pasa nada.
Entonces, bueno, pues no hace falta cuando queramos empezar algo, no hace falta ser los mejores ni saberlo todo, ni controlarlo todo.
O sea, simplemente mientras que vamos haciendo, vamos mejorando.
Además, si sois personas curiosas, personas que siempre estáis buscando cómo mejorar, pues esto acaba funcionando.
Así que bueno.
5. No me detendré donde tenga suerte
Y esto va muy ligado con el quinto aprendizaje, la quinta lección aprendida, que hay una canción que alguna vez la compartí en la newsletter que se llama «Imaginar» y que dice, hay un verso que dice «no me detendré donde tenga suerte que como todo ella también se mueve».
Entonces, a lo largo de todos estos cinco años en Fluent Express he hecho un montón de cosas.
O sea, las personas que lleváis aquí un tiempo ya sabéis que siempre estoy con esta cabeza inquieta, este culo inquieto, siempre está pensando cosas diferentes.
Y bueno, pues a lo largo de estos cinco años he hecho cosas que han funcionado muy bien y otras cosas que no han funcionado y que fueron un desastre.
Si no las hubiera probado no lo habría sabido nunca, me habría quedado con la duda y quedarse con la duda pues no mola, la verdad.
Pero he hecho, como digo, otras cosas que sí han funcionado muy bien y por el tipo de persona que soy, lejos de haberme quedado acomodado en ese éxito, vamos a decirlo así, entre comillas, he seguido intentando mejorar las cosas.
Por ejemplo, ahora mismo estoy con el entrenamiento de fluidez.
Bien, funciona.
Funciona en el sentido de que las personas que lo están haciendo les está funcionando, están contentas.
Bueno, pues eso funciona.
Pero yo sé, a pesar de que sé que funciona, no me quedo parado en, bueno, diciéndome a mí mismo «ah mira qué bien, qué maravilla, qué increíble es esto».
Siempre estoy buscando cómo mejorar.
Entonces, por ejemplo, yo que se me escribe una persona y me dice «Diego, me encanta el entrenamiento, oye pero esto bla bla bla».
Bien, pues ahí estoy yo intentando buscar cómo voy a mejorar estas cosas que me van diciendo, porque yo las críticas no me las tomo nunca, bueno, si son constructivas, nunca me las tomo como algo negativo, como algo negativo, al revés.
De hecho, cuando estuve empezando con este, cuando estaba creando este entrenamiento, tenía a unos cuantos estudiantes que estaban haciendo una prueba con los beta testers, que llamé yo, y había uno especialmente, que desde aquí aprovecho para saludar, que se llama Jim, que me escribía un email o dos o tres, todos los días con cosas para mejorar el entrenamiento.
Me decía «joder, es que me siento un poco pesado porque…» y yo estaba encantado con que una persona como Jim, que además una persona con mucho criterio y que además había trabajado conmigo y que sabía, pues, muchas cosas, pues que tuviera esa… que fuera tan tiquismiquis como soy yo.
Entonces, eso me encantó.
Yo no sé si a lo mejor él, bueno, de hecho me lo dijo en algún email, que estaba… que creía que estaba siendo muy pesado y todo esto, pero yo estaba encantado con que él pues me dijera todas las cosas, porque yo estaba buscando cómo podía mejorar cada momento, cada minuto, el entrenamiento.
Y de hecho sigo haciéndolo, o sea, de hecho, pues cada vez que que alguien me dice algo, pues busco la manera de intentar hacerlo.
Y más allá del entrenamiento que estoy haciendo ahora mismo, pues hay muchas cosas, muchas inquietudes que quiero seguir desarrollando y que, bueno, poco a poco iré haciendo.
Tengo los recursos que tengo, al final, pues, bueno, este proyecto obviamente depende de las ventas, no hay otra… no hay otro secreto, yo no soy un heredero ni nada de eso, ni tengo la vida resuelta, vivo pues al día.
Entonces voy a intentar hacer las cosas y, bueno, pues intento mejorarlas poquito a poquito en la medida que puedo.
Pero, bueno, lo que quiero decir es que, al final, no me gusta acomodarme, no me gusta quedarme en un sitio donde las cosas funcionan, porque siempre quiero ir un poquito más allá y ver, sobre todo, pues lo que me importa de este proyecto, que es cómo voy a ayudaros a llevar vuestro español al siguiente nivel cada vez de manera más eficiente.
Eso es lo que me importa, que cada vez os pueda ayudar mejor y, además, pues que yo disfrute también del proceso, por supuesto.
Cierre del episodio
Y, bueno, pues estas son cinco cosas que tenía aquí en mi post-it.
Seguramente, bueno, seguramente no, hay muchísimas más infinitas cosas que he aprendido en este tiempo, espero seguir aprendiendo muchas más y, bueno, pues espero que hayáis disfrutado este episodio, que hayáis disfrutado el episodio del martes y, sobre todo, que sigáis disfrutando otros cinco años más de Fluent Spanish Express y conmigo, a poder ser.
Nos vemos la semana que viene, que tengáis un muy buen fin de semana.
¡Adiós!