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586. Cómo ganar tiempo cuando no sabes qué decir

EPISODIO

¿Y si quedarte en blanco no fuera un problema de vocabulario? En este episodio vemos cómo ganar tiempo cuando hablas español, evitar silencios incómodos y seguir dentro de la conversación.

Fluent Spanish Express Podcast · Episodio 586
586. Cómo ganar tiempo cuando no sabes qué decir
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Seguro que os ha pasado alguna vez que estáis en una conversación, todo fluye perfectamente, muy bien y de repente alguien os dice algo y no se sabe muy bien por qué vuestro cerebro hace «pum» y se queda en blanco.

Bueno pues hoy vamos a ver qué podéis hacer en ese momento para no quedarse en blanco, para poder seguir hablando, para que no os bloqueéis y para evitar esos silencios que a veces son un poquito incómodos, ¿vale?

Todas estas cosas que os voy a contar hoy os van a ayudar a superar el pánico que muchas veces aparece cuando no somos capaces de arrancar, ¿no?

Vamos a intentar tener opciones para arrancar sin miedo.

Este es el episodio 586 de Fluent Spanish Express Podcast.

Hoy es martes 26 de mayo de 2026.

Yo soy Diego Villanueva y cada semana os traigo un nuevo episodio del podcast más desafiante de Español Avanzado.

¿Y por qué digo esto?

Bueno, porque sin adaptar la velocidad, ni el vocabulario, sin guión, sin filtros, el español tal y como lo hablamos los nativos españoles.

Por qué es tan importante entrenar la reacción

Llevo algunas semanas tanto aquí en el podcast como en la newsletter hablando de reacción, pues dando estrategias, herramientas, cosas para mejorar vuestra reacción, porque bueno, pues creo sinceramente que es una de las habilidades que, bueno, pues cuando las mejoramos más se nota a la hora de hablar con naturalidad, ¿vale?

Entonces por eso en las últimas semanas estoy insistiendo tanto con el tema de la reacción y también en los entrenamientos con los estudiantes, pues también estamos haciendo muchas cosas de reacción.

Entonces, bueno, pues hoy rematamos un poquito esto, aunque en las próximas semanas, en los próximos episodios tengo también algunas cositas relacionadas con estas cosas, pues bueno, hoy digo que rematamos con más cosas relacionadas con la reacción, ¿vale?

Entonces, ¿por qué la reacción?

Bueno, porque… o no, más bien ¿por qué este episodio de hoy en el que vamos a intentar ver cómo ganar tiempo para reaccionar con naturalidad?

Bueno, pues cuando hablamos, muchas veces, o la mayoría de las veces, no se trata de que tengamos la frase perfecta, la idea perfecta que vamos a desarrollar, como si tuviéramos un guión escrito en nuestra cabeza.

Bueno, eso no funciona así, tanto para nosotros nativos como para vosotros y vosotras cuando estéis hablando en vuestro idioma nativo.

Uno no siempre tiene la idea perfecta o la frase perfecta, a veces simplemente pues hace lo que puede, ¿vale?

A veces puede pasar que se nos cruzan los cables, que no sabemos por dónde tirar y en ese caso no necesitamos ni vocabulario, o sea, ni más vocabulario, ni cosas raras, ni estructuras, simplemente lo que necesitamos es ganar tiempo y hacerlo además de manera natural, porque nosotros nativos y vosotros y vosotras cuando estéis hablando en vuestro idioma nativo, ganamos tiempo constantemente, constantemente.

Yo no conozco absolutamente a nadie que tenga siempre la frase perfecta, la idea perfecta que va a decir cuando alguien le habla, o sea, no lo conozco.

Si conocéis a alguien así, por favor, presentádmelo.

El caso es que lo que hacemos es ganar tiempo, pero lo hacemos sin que se note, o sea, lo que hacemos es aplicar alguna de las estrategias que yo os voy a comentar en este episodio y, bueno, pues lo hacemos de manera muy natural porque lo tenemos automatizado.

Entonces hoy os voy a contar estas cosas y, bueno, pues la idea es que vosotros y vosotras repaséis las cosas que yo cuento aquí en este episodio de podcast e intentéis aplicarlas a vuestro día a día, en vuestras conversaciones, para intentar ganar forma de manera natural.

Ya os digo que os van a ayudar mucho.

Vale, voy a hablaros de, no sé, seis, siete cosas que se me ocurren así un poco sobre la marcha, las que comparto con los estudiantes en los entrenamientos de fluidez y, bueno, pues cosas que creo que os van a ayudar mucho.

1. Repetir parte de lo que te dicen

La primera, repetir parte de lo que nos dicen.

Vale, esto creo que ya lo he contado en algún episodio anterior.

A veces la reacción, bueno, no tiene por qué ser una respuesta automática, directa a lo que nos están diciendo.

De hecho, pues, damos un poco de rodeos, no pasa nada.

Por ejemplo, imaginaos que me dicen «Diego, te acuerdas de lo del martes, ¿no?».

Y yo me quedo así pensando y digo «hostia, lo del martes, sí, lo del martes, sí, sí, claro, claro, lo del martes, sí, sí».

Vale, esos segundos que parecen pocos, pues al final me da tiempo a pensar.

Esto yo lo utilizo mucho con mi mujer.

Cuando me dice que si me acuerdo de algo, yo le digo «sí, sí, ah, sí, claro, claro, claro, que me acuerdo, sí, hombre, por supuesto».

Y gano cuatro o cinco segundos para pensar en lo que me está diciendo.

Entonces, repetir parte de lo que nos dicen es una estrategia muy interesante para ganar un poquito de tiempo y dar esos segundos a nuestro cerebro para que se coloque, para que sepa cómo continuar.

2. Reaccionar antes de responder

Vale, bien.

La segunda cosa, reaccionar antes de responder.

Y esto os lo decía antes y os lo repito siempre y es una cosa que siempre estoy diciendo a los estudiantes.

Cuando nos dicen algo, cuando nos preguntan algo, cuando, yo qué sé, estamos en una conversación, no siempre necesitamos responder directamente, ¿vale?

A veces reaccionar y hacerlo de manera natural o lo más natural posible es la mejor estrategia que podemos utilizar.

Entonces, a veces, cuando nos dicen algo, nos cuentan una historia o lo que sea, no tenemos por qué responder con una frase espectacular en la que contemos, demos nuestra opinión, no sé, simplemente reaccionar.

Por ejemplo, me tocó la lotería.

«¡Hostia! ¿Qué dices? Te tocó la lotería. Joder, a ver si te invitas a algo, ¿no?»

Vale, pues a veces reaccionar antes de responder es una estrategia súper interesante.

3. Hacer una mini pregunta

Bien, otra más, hacer preguntas o una… más que una pregunta, bueno, una «mi pregunta».

Cuando te cuentan algo, pues tú, que todavía estás ahí intentando situarte dentro de la conversación, pues vuelves, haces una pregunta que hace que la otra persona, obliga a la otra persona a seguir contando la historia, a seguir desarrollando para que tú puedas tranquilamente ir pensando qué vas a decir, ¿vale?

Por ejemplo, no sé, «Ayer fui al cine, me encontré con un amigo».

«¿Y con quién fuiste al cine?»

¿Vale?

Y ¿a dónde fuiste?

O sea, buscar una cosa como si fueras un poco un investigador, ¿no? Que está buscando más información, ¿no?

Pues al final, estas «mi preguntas» también funcionan muy bien para… bueno, pues para ganar un poco de tiempo y no tener que responder directamente a las cosas, ¿vale?

4. Empezar a hablar sin saber cómo terminar

Bien, otra estrategia que yo utilizo mucho es, bueno, ya lo veis aquí en el podcast, es empezar a hablar sin saber cómo terminar.

De hecho, hay una cosa que me gusta mucho de escribir y es que me gusta escribir, digo que me gusta escribir porque no sé exactamente cómo van a terminar las historias que escribo, ¿no?

A veces empiezo a escribir y no sé muy bien lo que va a pasar.

Cuando estoy hablando aquí en el podcast, tengo una idea vaga de lo que voy a hablar.

A veces, antes de empezar el episodio, pues pienso algunas cosas, no demasiadas.

Luego tengo tan mala memoria que se me olvidan muchas, entonces a veces cuando termino el episodio siempre me quedo con la sensación de que podía haber contado alguna cosa más o que algo se me puede haber ocurrido sobre la marcha.

Bueno, a veces no pasa, no es un problema, pero lo de empezar a hablar sin saber cómo, pues es muy útil y además lo hacemos constantemente, ¿vale?

Si escucháis un podcast de una conversación entre dos nativos o un vídeo de YouTube o alguna cosa, os vais a dar cuenta que muchas veces, cuando hablan, empiezan con frases del tipo «la verdad es que no lo había pensado», «pues a ver, yo creo que no sé qué».

No tenemos la frase perfecta para empezar, ¿vale?

Empezamos simplemente.

Pues yo creo que también con el uso de las muletillas, a ver, es que todo es relativo, depende, ¿no?

Por ejemplo, estas frases que no dicen nada, pero son muy útiles para arrancar y empezar a hablar y a partir de ahí empezar a construir frases, pues de manera natural, ¿vale?

Entonces, como digo, empezar a hablar sin saber muy bien cómo, ¿vale?

No significa que empecemos a divagar y que empecemos a irnos por las ramas con las cosas, simplemente que empecemos, arranquemos, ¿no?

Pues eso.

Y si os fijáis, como os decía, en un podcast o en un vídeo de YouTube en donde hay una conversación entre dos nativos, os vais a dar cuenta que hay muchas expresiones, muchas estructuras con las que podéis empezar y que podéis automatizar en vuestra cabeza para arrancar, ¿vale?

Entonces, como tarea, como deberes, como lo que queráis, en los próximos podcasts y cosas que escuchéis entre nativos, fijaos concretamente en estas situaciones, ¿vale?

En cómo una persona arranca sin que se note, o sea, sin que sepa qué va a decir, ¿vale?

Simplemente, pues, ved qué estructuras, qué frases utilizan y a partir de ahí os hacéis una pequeña lista y bueno, pues vais intentando, las que más se adapten a vuestro estilo, a vuestra manera de hablar, pues vais intentando incluirlas dentro de vuestra forma de hablar y ya está, así de fácil.

5. Decir lo que estás pensando

Bien, otra más, a ver, decir qué estáis pensando.

Esta es la… joder, a veces la honestidad es la cosa más interesante, ¿no?

Bueno, a veces no, siempre la honestidad es muy importante, pero a veces cuando estamos hablando intentamos esconder el hecho de que no sabemos muy bien qué vamos a decir y a veces simplemente con decir, bueno, pues, bueno, a ver, estoy pensando que no sé qué, o a ver cómo explico esto, ¿vale?

Cuando todavía estás formando en tu cabeza la opinión de lo que vas a decir o cómo lo vas a decir, ¿no?

Entonces, joder, a ver cómo te explico yo esto, a ver, mira, a ver, y no pasa nada, no pasa nada por decir que estamos pensando de manera natural y simplemente a partir de ahí comenzar a hablar.

Pero lo que evitamos de esta manera es dos cosas.

Bueno, evitamos la primera quedarnos callados, quedarnos en blanco y que poco a poco nos vayamos poniendo un poquito más nerviosos o más nerviosas y que no seamos capaces de arrancar definitivamente y la otra es mostrarle a otra persona de manera natural que, pues, bueno, pensamos.

¿Cómo es eso de, no, era pienso, luego existo?

Pues eso, entonces, decirle a otra persona que existimos, que pensamos y que estamos pensando lo que nos están diciendo.

6. Reformular la idea

Bien, vale, otra más, reformular, reformular.

Esta, bueno, pues, yo la recomiendo mucho.

A veces le digo a los estudiantes así un poco en broma y es divertido, que cuando empiezan a hablar se meten en un laberinto en el que no saben muy bien cómo salir y a veces simplemente hay que pararse en el centro del laberinto y decir, vale, a ver, espera, vamos a volver a construir el camino.

Entonces, a veces cuando empezamos a hablar y vemos que nos estamos metiendo en un lío, simplemente, pues, cambiamos y decimos, bueno, a ver, y vuelves a retomar la idea y la dices de otra manera diferente, ¿vale?

O sea, a veces, las soluciones para este tipo de cosas que denotan, que nos hacen, que nos muestran, que hablamos de manera fluida, es la capacidad que tenemos para resolver estos líos en los que nosotros mismos nos metemos, que eso es muy habitual, ¿vale?

Que nos metemos, hay gente más propensa a meterse en callejones sin salida y otra que, bueno, pues es un poco más clara cuando habla, pero cuando nos metemos en un callejón sin salida, la salida es volver al principio, reformular de nuevo, ¿bien?

7. Ir por partes

Vale, vale, y otra, la última estrategia, como diría Jack el Destripador, vayamos por partes, este chiste es muy malo, pero bueno, es ir por partes, ¿vale?

No hace falta construir frases demasiado largas, no hace falta cada vez que hablemos que nuestro discurso sea como si fuera el discurso de un político, del rey, de… No, o sea, simplemente podemos trocear nuestras opiniones, nuestras frases de manera muy sencilla, además utilizando conectores que son muy sencillos y que, bueno, yo supongo que todos los que estéis escuchando este podcast conocéis, ¿no?

Por ejemplo, bueno, primero, no sé qué, en segundo lugar, no sé qué, bueno, luego, entonces vamos ordenando, ¿vale?

¿Os dice alguien algo?

Bueno, lo primero, eso que dices es mentira, bien, primera idea.

Lo segundo, las cosas no son así, yo le dije a la otra persona que había hecho que no sé qué, y a partir de ahí vamos construyendo nuestra idea, pero fijaos de manera muy sencilla lo que acabo de hacer, ¿vale?

Bueno, primero, lo que dices es mentira, ya tenemos la primera idea ahí, ya sabemos que la… o sea, ya hemos colocado un contexto dentro de la opinión que vamos a dar, ¿vale?

A partir de ahí vamos construyendo segundo, tercero y todas las cosas que queréis decir, ¿vale?

El silencio incómodo no es por el idioma

El silencio incómodo en realidad no es por el idioma, o sea, a ver, voy a explicar esta idea que me acaba de pasar por aquí volando y la acabo de cazar hacia el vuelo.

Cuando tenemos silencios incómodos no es porque nuestro nivel de español no sea lo suficientemente bueno para cubrir esos silencios, ¿vale?

Las personas que estéis aquí, yo me cortaría, me apostaría dos dedos de la mano a que sois capaces de solucionarlo con el español que ya tenéis, o sea, eso no es una cuestión de idioma.

La cuestión es que a veces no sabemos qué hacer en el momento en el que, como decía al principio, nuestro cerebro se apaga y se desconecta y nos quedamos bloqueados.

Hay gente que tiene un poquito más de ansiedad cuando habla y entonces si se queda bloqueada o bloqueado pues le cuesta mucho más arrancar y otras personas que son un poco más echadas para delante, que le echan morro y que al final pues, bueno, solucionan fácilmente estos pequeños bloqueos.

Entonces, si sois de las personas que os ponéis nerviosas o nerviosas cuando estáis hablando y os quedáis un poquito en silencio, utilizad alguna de estas estrategias.

Os voy a poner un pequeño reto.

Durante los próximos días, cuando os pasen estas cosas, si detectáis que sois personas que os pasa esto a veces, pensad en alguna de estas estrategias que os acabo de comentar en este episodio e intentad aplicarlas a ver lo que pasa.

A ver si veis que, utilizando alguna de las cosas que os acabo de decir, os ponéis menos nerviosos, menos nerviosas, porque en ese momento en el que aparece el bloqueo, sabéis cómo solucionarlo.

Entonces, como idea, eso, reto para esta semana.

Cierre del episodio

Y lo último, termino.

No necesitamos hablar y reaccionar de manera perfecta.

No necesitamos la frase perfecta.

Esto ya lo dije al principio.

Necesitamos seguir en la conversación y si queréis mejorar vuestra fluidez cuando hables español, os recomiendo que entréis en www.fluentspanishexpress.com porque allí tenéis un test de fluidez y a partir de ahí podéis acceder al entrenamiento de fluidez, que son 42 días, 6 semanas, con entrenamientos específicos para solucionar lo que sea que os está bloqueando cuando habláis o cuando intentáis hablar con fluidez.

www.fluentspanishexpress.com

Nos vemos el próximo viernes.

Que tengáis muy buena semana.

Adiós.