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576. 5 cosas (diferentes) para hablar con más fluidez

EPISODIO

5 cambios concretos que puedes aplicar hoy mismo para hablar mejor en español. Más naturalidad, más fluidez y menos bloqueo mental en tus conversaciones.

Fluent Spanish Express Podcast · Episodio 576
576. 5 cosas (diferentes) para hablar con más fluidez
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Fluent Spanish Express Podcast, episodio número 576. Aquí tenéis todo el español que no os enseñan los libros. ¡Comenzamos! Muy buenos días, bienvenidos, bienvenidas a un nuevo episodio de Fluent Spanish Express Podcast. Hoy es martes 21 de abril de 2026. Mi nombre es Diego Villanueva y cada semana os traigo un nuevo episodio del podcast más desafiante de Español Avanzado. ¿Por qué? Porque sin adaptar la velocidad, ni el vocabulario, sin guión, sin filtros, el español tal y como lo hablamos los nativos españoles.

Bueno, aún no me acostumbro del todo a hablar con la ortodoncia, con el aparato de los dientes. Me cuesta bastante, tengo que decirlo. Sé que se me entiende bien, pero, joder, la verdad es que cuesta, cuesta hablar. Bueno, hoy os traigo un episodio que creo que os va a gustar mucho. Uno de esos episodios que es 100% accionable desde este momento. Es decir, que las cosas que voy a contaros en este episodio pues las vais a poder aplicar desde ya mismo y empezar a mejorar vuestra manera de hablar, vuestra fluidez hablando español.

Contexto

Un episodio además creo que bastante más positivo que el de la semana pasada porque, bueno, pues el caso de la semana pasada es bastante curioso. Ya os voy a contar por qué. Para las personas que no lo habéis escuchado, os recomiendo que lo escuchéis. Es un episodio en el que hablaba de 10 razones por las que tu español o vuestro español no suena natural. ¿No? Porque, bueno, pues hay determinados estudiantes que cuando hablan suenan muy aburridos. O sea, aburren, como se suele decir, a las piedras.

Lo curioso de este episodio es que fue un episodio, como ya conté en la newsletter, de aquí te pillo, aquí te mato. Es decir, un episodio totalmente improvisado, sin ninguna estrategia detrás. Simplemente era algo que tenía ganas de decir, pues básicamente porque llevaba mucho tiempo pensándolo y sobre todo porque quería tocar un poco alguna fibra de personas que, bueno, me encuentro de vez en cuando que me dicen que su nivel de español es muy bueno y que tienen un español muy bueno y que no necesitan aprender nada más y sin embargo cuando hablan, pues, pues no transmiten nada, que es un poco lo que decía en ese episodio.

Lo curioso de este episodio son varias cosas. Bueno, las cosas curiosas de este episodio son varias. La primera es la cantidad de personas que me habéis escrito y que me habéis, pues, dicho que parecía que el episodio lo estaba, lo había hecho hablando de ellos mismos o de ellas mismas, ¿no? Esto es curioso, ¿por qué? Porque cuando hice este episodio no pensé exclusivamente en una persona porque además creo que las diez razones o las diez cosas de las que hablaba en este episodio creo que no las tiene nadie. Es decir, muchas personas dicen «me sentí identificado, me sentí identificada con las diez cosas de las que hablabas». Pues yo sinceramente no creo que haya nadie que cumpla las diez razones por las que el español suena aburrido o suena poco natural, ¿vale? O sea, creo que hay momentos, hay fases, pues dependiendo un poco de cada persona, que hay unas cosas que sí y otras que no, pero no es algo que creo que todo el mundo cumpla.

Y otra de las cosas curiosas es la cantidad de personas que os habéis apuntado a los entrenamientos de fluidez de Fluent Spanish Express. Sí, bueno, esto la verdad que, como digo, fue un episodio de «aquí te pillo, aquí te mato», es decir, totalmente improvisado. Creo que si hubiera hecho un episodio pensando una estrategia para esto no me hubiera salido ni de coña. O sea, la verdad es que no sé por qué. Pero esta semana, precisamente, muchas personas habéis decidido dar el paso adelante y empezar a intentar sonar un poco menos aburrido de lo que pensáis, aunque tengo que decir que algunas personas no son muy aburridas, la mayoría.

Pero es curioso eso, pues la cantidad de gente que se ha apuntado a los entrenamientos de fluidez esta semana y os animo a que, si estáis escuchando este podcast, que lo hagáis. Joder, estamos justo a punto de llegar al verano, una fecha perfecta para entrenar durante unas semanas. Los entrenamientos son de seis semanas. Hay entrenamientos por vuestra propia cuenta, o sea, que no necesitáis para nada. Y entrenamientos conmigo, ¿vale? Que tenéis también el plan por vuestra cuenta y a la vez podéis entrenar conmigo durante cinco sesiones.

Bueno, esto todo lo tenéis en la página web. Lo primero que tenéis que hacer es hacer el test de fluidez y a partir de ahí empieza todo. Y bueno, pues eso. Y si no, si tenéis dudas de lo que sea, me escribís, que yo encantado os contesto lo más rápido posible para explicaros un poco todas las dudas que tengáis.

Problema

Bueno, dicho esto, como digo, este episodio creo que es un poco más positivo porque hoy voy a hablar de cinco cosas que podéis hacer para que habléis tan bien como entendéis, ¿vale? Es un poco raro el título, pero vale. Si estáis escuchando este podcast es que tenéis un nivel de comprensión auditiva de la hostia. O sea, es decir, que entendéis muy bien el español y seguramente, y me juego tres dedos de la mano, de la mano izquierda, bueno, de la derecha, que es la que utilizo siempre, pues que seguramente habláis muchísimo o mucho peor de lo que entendéis. Es decir, que entendéis mucho, pero a la hora de hablar ahí os cuesta un poco.

Entonces voy a contaros cinco cosas diferentes, o sea, digo diferentes cosas que no dice todo el mundo, cosas que pues que no son las típicas que buscas en Google, sino cinco cosas que, bueno, pues a través de mi experiencia y de entrenar con muchos estudiantes, pues me doy cuenta que funcionan, ¿vale? Entonces, como digo, episodio 100% accionable, episodio que podéis empezar a aplicar desde hoy mismo. No hace falta que apliquéis las cinco cosas, simplemente pues, bueno, si aplicáis una o dos ya estáis mejorando un poquito lo que ya estabais haciendo, ¿vale? O sea, en estas cosas yo no soy de blanco o negro, siempre me gusta pues más el gris y entiendo que hay muchos matices. Entonces, esto de cinco cosas que tienes que hacer, no, bueno, a ver, si haces una ya es mejor de lo que estabas haciendo y ya está, pues eso. Bueno, venga, vamos, que me enrollo más que una persiana.

1. No responder directamente

La primera, el primer consejo, la primera cosa que yo haría para intentar empezar a hablar un poco mejor, un poco más fluido, es no responder directamente a las preguntas. «Ostia Diego, pero si me preguntan algo tendré que responder». Sí, sí, sí, responde, pero antes de responder directamente reacciona. ¿Por qué? Porque, bueno, yo veo muchos estudiantes que cuando les preguntas algo te contestan directamente, ¿no? Por ejemplo, «¿Qué hora es?». «Son las cinco y media». «Vale, perfecto». «¿Y está bien?». Joder, a ver, a mí me gustan las personas directas también, pero a la hora de hablar de manera un poco más fluida, para entrenar la fluidez hablando español en este caso, yo recomiendo también que de vez en cuando seamos un poco más, menos directos, vamos a decir. Es decir, «¿Qué hora es?». «Uf, tardísimo, las cinco y media». Vale, ahí estoy diciendo igualmente la hora, pero estoy reaccionando antes, estoy dando mi opinión sobre que la hora es tarde, ¿no? «Uf, tardísimo, las cinco y media». «Mira qué horas son». «Todavía estoy así». Vale, entonces, primer consejo, intentar de vez en cuando no responder directamente, sino intentar reaccionar primero, ¿vale? Bueno, este ejemplo tonto que acabo de decir del tema de la hora, como esta, hay miles de preguntas que nos hacen todos los días y al final, pues eso, intentar en algunas reaccionar primero y no ser tan directos y tomarnos cada pregunta que nos hacen como si fuera un examen, ¿no? De «Ostia, tengo que responder rápidamente a lo que me preguntan». No, no, hay que también, para darle un poco de fluidez a las respuestas y a la manera de hablar, pues reaccionar un poco primero, ¿vale? Bien, bueno, este primer consejo creo que es bastante fácil de aplicar. Al principio, como todo, pues costará un poco, pues, hacerse la idea de que no hay que responder directamente, pero poco a poco, con entrenamiento y con práctica, esto funciona y es una manera muy natural, muy espontánea de hablar, ¿vale? Entonces, no responder directamente.

2. Hablar peor a propósito

Bien, perfecto. Segundo consejo, hablar peor a propósito. Y diréis, «Ostia, Diego, pero este episodio es de hablar mejor, ¿cómo hablar peor a propósito?» Bien, vale, esto también lo contaba esta semana en la newsletter. Contaba que cuando tenemos un nivel avanzado como el que tenéis vosotros, de español vosotras, nuestro peor enemigo no es el idioma, sino que somos nosotros mismos. Sí, o sea, esto igual es un poco filosófico, lo sé, pero cuando llegamos a un nivel avanzado, empezamos, bueno, empezamos a controlar mucho lo que queremos decir, a tener más miedo a equivocarnos, a intentar demostrar todo lo que sabemos. Y eso es nuestra perdición. O sea, es nuestro punto débil el que hace que sonemos poco naturales y que sonemos raros y que no funcione la cosa. Entonces, hablar peor a propósito. Sí, sí, sí, o sea, así, tal cual. Intentar bajar el nivel de la manera en la que hablamos normalmente. No significa utilizar un lenguaje pobre, no significa hablar como «Ey, ¿qué pasa, bro?» y cosas de estas. O sea, seguimos hablando normal, pero intentar bajarle un cambio al tema del nivel de la manera que tenemos de hablar, ¿vale? Porque a partir de ahí, de bajarle un poco esa presión de tener que hacerlo todo perfecto, es cuando vamos a empezar a construir un discurso, una manera de hablar mucho más natural y mucho más fluida, porque no vamos a estar tan pendientes o tan preocupados de «Ah, hostias, que tengo que demostrar que me sé el pretérito de subjuntivo de no sé qué». No, no, o sea, tranquilos, tranquilas. Intentar darle menos importancia a la manera en la que tenemos de hablar. Y eso es una de las cosas que veo constantemente. Estudiantes que quieren sonar perfectos y que se acaban bloqueando. Y al final, esto es la pescadilla que se muerde la cola, ¿vale? Entonces, segundo consejo, hablar peor. Esto yo creo que se puede hacer fácil. O sea, básicamente es empezar a relajarse un poco y empezar a no pensar tanto en si estoy utilizando estas estructuras, en si es de vocabulario, en si lo que sea. Bueno, pues hablar un poco peor.

3. Copiar una conversación real

Bien, perfecto. Tercera, esta es un poco más… Bueno, yo creo que esta es divertida porque esta es un juego y a mí los juegos me encantan. De hecho, en los entrenamientos, pues, hay muchos juegos de este tipo. Es copiar una conversación real, pero no… O sea, voy a ver cómo lo explico de una manera que se entienda. Bueno, el consejo es copiar una conversación real, pero os voy a decir un poco cómo hacerlo, ¿vale? Escuchamos algo en la tele, en ese podcast, en donde sea. Escuchamos un fragmento de 5 segundos, 10 segundos, lo que sea. Y lo que hacemos es pausar e intentar repetirlo con la misma entonación, pero no palabra por palabra. Es decir, intentamos decir la misma idea de lo que acabáis de escuchar, pero no con las mismas palabras, es decir, con vuestras propias palabras. No pasa nada si lo decís exactamente igual o no, pero lo más importante es que la entonación se mantenga. Es decir, si estáis escuchando un fragmento, un audio de alguien que está enfadado, intentar decir la misma idea de lo que está contando esa persona con un tono enfadado, con la misma entonación, con el mismo tono de eso. Eso, que es un juego, es una tontería, lo que nos hace es que poco a poco nos acostumbramos a que en determinados contextos, determinadas cosas, las decimos con la misma entonación que la dicen los nativos, o que la decimos los nativos. Entonces, esto es un juego que al principio diréis «joder Diego, estás loco, ¿qué coño es esto?», pero creedme que es un juego divertido, muy divertido, si tenéis ganas de jugar. Esto se lo digo siempre a mis estudiantes y es que en este punto ya no tienen que estudiar español, lo que tienen que hacer es jugar con el idioma, dedicarse o intentar ser el niño y la niña que fueron antes y que se dedica a jugar, porque así es como se empieza a mejorar o empiezas a relajarte para mejorar cuando ya empiezas a tomarte el aprendizaje del idioma como un juego. Entonces, esta idea, copiar una conversación real. Vamos, tres.

4. No terminar las frases

Cuarta, obligarse a no terminar las frases. Y diréis «joder Diego, nos dices que hablemos mal, nos dices que no terminemos las frases, esto es un puto desastre». Sí y no. Vamos a ver, los nativos no siempre terminamos las frases, o sea, nos quedamos ahí muchas veces a mitad de frase porque ya entendemos que es suficiente para que la otra persona sepa lo que estamos diciendo. Ya está, o sea, esto seguramente, bueno, yo no sé si lo haréis vosotros en vuestro idioma nativo, en español, lo hacemos constantemente. O sea, yo, bueno, podría, la verdad que un día estaría guay que pudiera transcribirme o grabarme y transcribirme todo lo que digo durante un día, porque estoy seguro que la mitad de las frases no las termino. Y diréis «joder Diego, es que eres un vago». No, simplemente es que muchas veces lo que estoy diciendo se entiende sin acabar las frases. Básicamente, no me hace falta ser tan preciso en determinadas cosas. Y eso hace que mi manera de hablar suene natural. De hecho, bueno, estáis escuchando este podcast que no tiene guión, como siempre os digo, y que estáis viendo que es totalmente natural. Entonces, el objetivo, al final, es que vosotros y vosotras consigáis hablar de esta manera. Este es el objetivo que vosotros en vuestro nivel deberíais intentar o sería guay que intentáis encontrar. Esta manera de hablar un poco más distendida, una manera de hablar mucho más relajada y que al final suena muy muy natural.

5. Exagerar un poquito

Vale, quinto consejo. Exagerar un poquito o mucho, si queréis, lo que decís de vez en cuando. No hace falta que estéis todo el día contando, o sea, exagerando, pero al final los van a llamar que sois unos milongueros o unos exagerados que estéis siempre exagerando todo. Pero nosotros somos muy de dramatizar las cosas. Somos muy de exagerar. Algo no me gusta, me encanta. Esto no es malo, es horrible. Esto no es algo diferente, es una locura. O sea, somos así. Nos gusta exagerar y esto da mucha fluidez a la hora de hablar porque simplifica mucho la manera en la que expresamos las cosas. Entonces, exagerar un poco las cosas que decimos. Hay muchas más cosas que si queréis en otro episodio os puedo contar, que no son las típicas cosas, como os decía, que buscáis en Google y que aparecen ahí. Pues esto son cinco cosas diferentes que a través de mi experiencia veo que podéis hacer para mejorar vuestra manera de hablar y ponerla un poco al nivel de la manera que tenéis o lo que entendéis.

Extra: unirse al entrenamiento de fluidez FSE

Bien, una extra para hablar mejor de lo que entendéis es apuntaros a los planes de entrenamiento, al sistema de entrenamiento de Fluent Spanish Express. Esta me quedó muy bien. Es la extra. Pues eso, apuntaros a los entrenamientos. ¿Por qué? Porque son 42 sesiones, son seis semanas en las que tenéis tareas, rutinas de este tipo, o sea, rutinas en las que os obligo a reaccionar rápido, hablar con ritmo, hablar con naturalidad, a conseguir confianza, todo esto. Y son sesiones que están pensadas para hacer en 25-30 minutos, no más. Hay gente que me dice que le llevo un poco más de tiempo, pero no pasa nada. Con 25-30 minutos todos los días está muy bien. Además, una de las cosas también guays del entrenamiento es que está pensado como un entrenamiento de deportes también, porque sabéis que yo soy entrenador de fútbol. Bueno, pues hay descansos, hay descansos activos. Es decir, ¿qué son los descansos activos? Bueno, pues los descansos activos son días en los que no estás entrenando con rutinas como estas, pero que estás consumiendo contenidos. Pues os propongo un podcast, un vídeo, un canal de YouTube, una actividad muy pequeñita, un disco de música. Pues también os muestro alguna cosa de esas. Y la verdad es que todas las personas que están haciendo los entrenamientos, o casi todas las que me lo dicen, les encanta el descanso activo. Bueno, como digo, todo muy bien organizado, muy bien diseñado para que en 42 días no tengáis que pensar absolutamente nada. Simplemente entrar en la página web, darle al botoncito y empezar a entrenar. Ya está, no tiene más. Es súper simple, súper sencillo. Podéis hacerlo por vuestra propia cuenta y podéis hacerlo conmigo. Es muy, muy fácil. Y ya está.

Creo que por hoy tenemos suficiente. Bueno, seis cosas al final, seis cosas diferentes para hablar también como entendéis. Yo creo que un episodio que, bueno, espero que os haya gustado. Un episodio que podéis empezar a aplicar desde ahora mismo y que también de vez en cuando, si queréis, os lo podéis guardar y empezar a escuchar a las veces. Porque así podéis refrescar estas ideas que son ideas, como digo, de no todas estas que todo el mundo dice, de «ah, tienes que hablar solo, no, no sé qué». No, son cinco cosas diferentes. Seis, si me apuráis, porque la de apuntaros a un entrenamiento de Fluent Spanish Express también es diferente porque eso no lo vais a encontrar en ningún sitio. Pues ya está.

Bueno, espero que hayáis disfrutado del episodio. Ah, y os tengo que contar una cosa, una sorpresa. A partir de ahora, durante un tiempo, no sé todavía cuánto tiempo, voy a hacer dos episodios a la semana. Sí, los martes y los viernes. Los martes voy a hablar de temas más relacionados con el tema de la fluidez, ya sabéis que ahora estoy muy metido en el tema del entrenamiento de la fluidez y los viernes van a ser unos episodios un poco más, no sé, un poco más de cosas que no sé exactamente todavía qué son. Pero bueno, ya lo descubriremos el viernes. Así que nada, os invito a que sigáis el podcast, a que os suscribáis, a que le deis cinco estrellitas porque eso me ayuda mucho. Ahora mismo hay en Fluent Spanish Express en el podcast hay trescientas setenta personas, trescientas setenta y ocho personas que han dado cinco estrellitas. Bueno, hay alguno que le dio cuatro seguramente porque tengo una puntuación media de 4,9, pero casi 400 personas que le han dado cinco estrellas al podcast. Así que joder, os animo a que a ver si llegamos a las 400. Venga, a ver si me ayudáis a llegar a las 400 porque cada vez que le dais me gusta al podcast, pues Spotify, por esto los algoritmos, lo enseña más a las otras personas y así más gente lo descubre. Nada, no me enrollo más, es que estoy aquí, me pongo a hablar y ya está. Nos vemos el viernes, que tengáis muy buena semana. Adiós.