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560. Cómo cortar preguntas incómodas de familiares pesados

EPISODIO

En el episodio de hoy os explico 7 expresiones relacionadas con la lectura y los libros.

Fluent Spanish Express Podcast · Episodio 560
560. Cómo cortar preguntas incómodas de familiares pesados
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Fluent Spanish Express Podcast, episodio número 560.
Aquí tenéis todo el español que no os enseñan los libros. ¡Comenzamos!

Muy buenos días, bienvenidos, bienvenidas a un nuevo episodio de Fluent Spanish Express Podcast. Hoy es lunes 8 de diciembre de 2025. Mi nombre es Diego Villanueva y cada semana os traigo un nuevo episodio del podcast más desafiante de español avanzado. ¿Por qué? Porque sin adaptar la velocidad ni el vocabulario, sin guion, sin filtros, el español tal y como lo hablamos los nativos españoles.

Bueno, episodio de lunes, ya os avisaba ayer, en el episodio de domingo, hacía muchísimo tiempo que no publicaba dos días seguidos, ya ni me acordaba, hace 3 o 4 años ni siquiera lo recuerdo. El caso es que ayer os contaba que durante este mes de diciembre voy a estar publicando episodios de manera totalmente aleatoria. Puedo publicar un lunes, un martes, un miércoles, el jueves a la hora de la merienda, yo qué sé. Os recomiendo que sigáis el podcast para que no os perdáis ninguno de los episodios de esta serie tan interesante que iniciamos hoy en este mes de diciembre que es «Manual de supervivencia para la Navidad en España». Porque sí, en España la Navidad se puede disfrutar, pero también hay que sobrevivirla. Y yo os voy a explicar esta parte práctica, esta parte útil, que es cómo sobrevivir a la Navidad en España, si es que la celebráis aquí o si algún día tenéis la oportunidad para que sepáis o tengáis en cuenta todos estos consejos maravillosos que os voy a dar durante estos episodios del podcast y que también estoy dando en la newsletter desde hace más de una semana. Hoy, por ejemplo, he enviado el método Fluent Spanish Express para comer un polvorón sin atragantarse. Ya sabéis, no sé si conocéis lo que son los polvorones, son un dulce típico navideño de España, que son una masa de unos mantecados así que lo metes en la boca y es imposible poder hablar, respirar, todo. Hay que comerlos rápidamente. Entonces yo hoy he explicado el método Fluent Spanish Express para comerlos sin morir en el intento. Bueno, muchos más consejos durante esta serie de manual de supervivencia, muchísimas más cosas de las que también os voy a ir hablando en el podcast, pero no de todas. No voy a tener tanto tiempo en el podcast, tantos episodios para explicar todas las cosas, así que si queréis muchos más consejos, pues os recomiendo que os suscribáis a la newsletter en www.fluentspanishexpress.com/newsletter. Y otra de las cosas que tengo que deciros es que desde hoy lunes están abiertas ya las inscripciones para la edición de enero de los programas de Fluidev. Ya sabéis, construye tu español, activa tu español, piensa en español y desbloquea tu español. Cuatro programas diferentes dependiendo de lo que necesitéis en cada momento. Y bueno, como digo, hoy se han abierto las inscripciones, solo hay 15 plazas y ya en estos momentos hay 8 ya inscritas, 8 personas inscritas, con lo cual quedan 7 plazas nada más. Entonces os recomiendo que entréis en www.fluentspanishexpress.com/programas y que ahí tenéis ya el enlace para directamente inscribiros en los programas. Si tenéis alguna pregunta, pues me preguntáis. Como digo, hoy empezamos esta serie de Manual de Supervivencia para la Navidad en España. Durante estas dos o tres semanas siguientes os voy a ir contando algunas cosas, voy a ir haciendo algunos episodios. Tengo muchas ideas, pero creo que voy a hacer como 5 o 6 episodios más o menos. También os recuerdo que el día 26 de diciembre voy a hacer un triple episodio relacionado con los objetivos, los vuestros, los míos, los de todo el mundo, y que creo que van a estar superchulos. Así que os recomiendo, como no, de nuevo, que os suscribáis al podcast, tanto si lo escucháis por Spotify como si lo escucháis por Apple Podcasts, por Overcast, por YouTube, por donde sea. Suscribíos, poned la campanita de notificación si es que se puede y así no os perdéis ningún episodio. Bueno, hoy vamos a empezar esta serie con algo que es una de las cosas más horribles de la Navidad. Ya sabéis que la Navidad trae muchos compromisos familiares y muchos familiares aprovechan este momento para hacer preguntas incómodas. A todos, estoy seguro, yo esto ya no creo que sea una cosa típica española, quizás sí, no lo tengo muy claro, no sé qué pasa en el resto de países, pero en España cuando vas a una comida familiar te empiezan a caer preguntas incómodas por todos lados. Sobre todo si eres una persona joven, yo recuerdo desde la adolescencia hasta ya la adultez, cayéndome preguntas de este tipo todos los años en todas las comidas, en todas las cenas. Era horrible. Así que hoy vamos a hablar de cómo cortar estas preguntas incómodas de familiares pesados sin que haya una crisis familiar. Simplemente intentando aplicar algunas estrategias divertidas que podemos hacer para que no nos vuelvan a preguntar o para evitar estas preguntas que son como digo una mierda. Y os preguntaréis qué tipo de preguntas son. Bueno, pues preguntas de tipo personal, de tipo profesional, de tipo sentimental. Bueno, hay muchísimas preguntas. Por ejemplo, la típica de no sé, estás con tu pareja y vosotros para cuándo, ¿no? Para cuándo os casáis o para cuándo vais a tener hijos o este tipo de preguntas. O incluso si estás soltero o soltera te preguntan y tú pa’ cuándo, ¿no? Como qué, ¿cuándo vas a tener novio o novia? ¿Cuándo vas a sentar la cabeza? Este tipo de preguntas. Luego en el ámbito también profesional, por ejemplo, ¿cuándo vas a buscarte un trabajo de verdad? Pues eso qué estás haciendo, ¿hasta cuándo lo vas a hacer? O sea, ¿cuándo vas a hacer algo diferente? Hay muchas preguntas que seguramente ya con estos ejemplos que os estoy dando, pues sabéis muy bien por dónde voy. Pues este tipo de preguntas son el pan de cada día en una comida, una cena familiar. Bueno, pues suele ser de personas extremadamente curiosas, por no decir meto-me-en-todo, o sea, de esta gente que mete las narices donde no le llaman. Y bueno, os voy a explicar un poquito algunas cosas o os voy a hablar un poquito de cómo evitar estas preguntas. Bueno, evitarlas no, porque os las van a hacer igual, pero cómo salir de estas preguntas de manera ayudosa sin tener que marcharos de la comida porque estáis hasta las narices de que os hagan esas preguntas. Bueno, en España hay muchos tipos de familiares pesados, muchísimos. O sea, podríamos estar aquí haciendo cuatro episodios hablando de esto, pero voy a centrarme hoy más o menos en cuatro. Los que son interrogadores profesionales, o sea, los que os decía esto es de «¿tú para cuándo?», «¿cuándo vas a buscarte un trabajo?», «¿cuándo vas a sentar la cabeza?» Bueno, todas estas cosas que preguntan siempre como si fuera un interrogatorio policial. O sea, es una manera de preguntar además muy pasivo-agresiva, no es un interés real. Ahora os voy a explicar por qué se hacen estas preguntas también en España, que eso es una de las cosas que tengo claras. Otro tipo de familiar pesado es el opinólogo. El opinólogo, no confundir con el cuñao, que muchas veces el opinólogo es el cuñao. Bueno, si conocéis mi curso español de Trankis sabréis lo que es un cuñao, si no igual también lo podéis saber, pero el opinólogo y el cuñao no tienen que ser necesariamente la misma persona. Pueden ser la misma persona y de hecho muchas veces coincide que el que está opinando todo el rato pues al final también es el cuñao, pero qué vamos a hacer. Bueno, el típico opinólogo que te dice lo que tienes que hacer en tu vida y su vida es una puta mierda. Si yo fuera tú haría no sé qué, si yo fuera tú deberías hacer no sé qué, o no sé qué no sé cuánto. Vale, pues como se suele decir, barre primero tu casa antes de ponerte a barrer la casa de los demás. Pues este tipo de personas lo que se dedican es a intentar arreglar la vida de los demás sin tener la suya resuelta o teniendo la suya hecha un puto desastre. Entonces el opinólogo o la opinóloga, también puede ser mujer, pues están ahí como tipo de familiares pesados. Otro más, el nostálgico peligroso. Este es un peligro, este es un peligro, ya lo dice su nombre, nostálgico peligroso, por supuesto, es que también tú. Bueno, es este el típico o la típica que te recuerda a exparejas, a trabajos antiguos, a cosas que hiciste hace diez años, no sé, cosas del pasado que ya no van a volver y que está ahí removiendo la mierda un poco a ver si, bueno, pues de esa mierda surge algo interesante que se pueda luego contar como anécdota. El caso es que estos nostálgicos peligrosos son muy peligrosos y sobre todo muy, pero que muy incómodos. Y luego el cuarto tipo de familiar pesado, pues es ese tipo de persona que pregunta sin mala intención, pero jode igual. O sea, son gente que no tienen ahí, no se les ve una inquina a la hora de hacer las preguntas, o sea, una mala intención, pero esas preguntas que hacen igualmente pues joden y pues es una mierda. Entonces también son un tipo de pesados de familias pesados porque además no se callan, porque a veces cuando tú haces una pregunta y sientes que la otra persona está incómoda, pues yo creo que lo que deberías hacer sería callarte la boca, pero bueno, en fin. Y bueno, y por qué creo que los españoles preguntamos, por qué? Bueno, pues yo creo que una de las cosas que hace que tengamos esta tendencia a hacer este tipo de preguntas o cualquier pregunta en general es que por lo general los españoles odiamos el silencio. Nos resulta muy incómodo. O sea, esto por supuesto que no es igual para todo el mundo, pero en general en España somos poco tolerantes al silencio. Nos gusta llenar el silencio con lo que sea. En realidad, muchas veces ni siquiera con las preguntas queremos información, simplemente queremos conversación. Es así un poco lo que nos pasa a los nativos españoles. Y además también otra de las cosas habituales es que muchas veces confundimos preguntar con mostrar interés. Es que muchas veces es que este tipo de preguntas no van a ningún sitio. O sea, de hecho, seguramente te la van a volver a hacer en la siguiente comida o la siguiente cena familiar, pero porque en realidad no quieren saber la respuesta. Lo que quieren es, pues no sé, lo que quieren es que parecer que se interesan un poquito por tu vida o cualquier cosa. No sé, es una cosa un poco un poco extraña. Y luego además, la gente que hace este tipo de preguntas también muchas veces cree que nosotros estamos encantados de hablar de nuestra vida como si fuera una rueda de prensa, un mítin político y que nos ponemos a desgranar, a contar con pelos y señales todas las cosas que ocurren en nuestra vida. Además, con gente que a lo mejor sólo ves una vez al año o que bueno, ni siquiera. Entonces no te voy a contar mi vida. No tengo ningún interés en contarme, contarte mi vida. Así que deja de hacer preguntas estúpidas y déjame en paz. Bueno, dicho todo esto, vamos ya con las estrategias que vamos a o que podéis utilizar para salir de este tipo de entuertos, de este tipo de preguntas incómodas que ya os digo que a ver, la idea de este manual es hecho de manera un poco graciosa, es que no acabe en una guerra civil familiar. O sea, que no acabéis insultando, que no acabéis diciendo «vete a la mierda» y todas estas cosas que bueno, ya siempre hay peleas por otras cosas, pues que no sea por estas por estas por estas cosas, pero bueno, siempre las hay las peleas. Bueno, tengo una, dos, tres, cuatro estrategias que bueno, pues os voy a ir explicando para que sepáis cómo cortar este tipo de preguntas. La primera es una respuesta corta. Bueno, sin entrar en mucho detalle, es una versión elegante a la vez que tajante. O sea, dejas claro que no tienes ningún interés en seguir hablando del tema, con lo cual, pues si la otra persona no lo entiende, tendrás que hacérselo saber de otra manera. Pero en principio, cuando haces este tipo de respuestas cortas, suele funcionar, suele ser bastante efectivo, salvo que la otra persona sea gilipollas, que también puede pasar, por supuesto, pues al final esta respuesta corta suele funcionar bastante bien. ¿Por qué? Porque no alimenta la conversación, porque no da detalles. Es amable, pero cierra la puerta de un portazo. O sea, esto está bien. Si te preguntan algo, puedes responder con un «todo bien», «sigo igual», «no hay muchas novedades», «no tengo mucho que contar», o incluso también puedes jugarte el órdago, como si estuvieras, bueno, no sé cómo se dice cuando estás jugando al póker, pero jugarte el farol de decir «luego te cuento», pero luego nunca vas a contar nada. Simplemente es una manera de dar largas y contar con que la otra persona tampoco está tan interesada en lo que te acaba de preguntar, con lo cual no va a venir a preguntarte «oye, me dijiste que antes me ibas a contar». Esto suele ser una manera… A ver, tiene su riesgo. Esta respuesta de «luego te cuento» tiene su riesgo porque puede pasar que la otra persona te coja en una parte, te coja en un momento y te diga «oye, acuérdate que me tienes que contar lo de tu novia». Vale, pues tiene un poco de riesgo, pero suele funcionar bastante bien porque, como os digo, la gente suele pasar bastante de lo que le respondas, entonces, bueno, pues ahí este «luego te cuento» funciona muy bien también. Segunda estrategia, el cambio de tema. El cambio de tema que aquí pues depende un poco de vuestra habilidad para salir de este tipo de líos, pues cambiando con otras cosas. Depende un poco de la imaginación que tengáis e incluso puedes sacar algún tema un poco más peliagudo, con lo cual generas un poco de conflicto dentro de la conversación. Entonces, yo qué sé, por ejemplo, «por cierto, oye, ¿cuál es lo último que pasó con no sé qué?» o «oye, hablando de otras cosas». O sea, es una manera un poco de cambiar. Para esto funciona muy bien saber cómo utilizar los conectores. Así que eso es una cosa interesante. Tercera estrategia, la sinceridad diplomática. Esto es un poco… yo en esta no me metería, pero bueno, os la digo porque si queréis meteros vosotros en esta sinceridad diplomática, ¿quién soy yo para negaros este derecho que tenéis a evadir o evitar las preguntas incómodas? Pues con esta estrategia. La sinceridad diplomática. Cuando quieres cortar algo, pero con cariño. Por ejemplo, prefiero no meterme en ese jardín o esto es un tema complicado que llevaría mucho tiempo explicar. O también puedes incluso hacer la de «estamos en ello» o «estamos trabajando en ello» o «de momento estoy muy bien así». Este tipo de cosas que también… bueno, yo qué sé, a ver, hay muchas más cosas. Por ejemplo, paso palabra, prefiero no hablar de este tema, es un tema sensible, no sé. O de nuevo otra vez, «hoy otro día te cuento que hoy no tengo la cabeza para explicar estas cosas», por ejemplo. Pero esta es también del estilo del anterior. «Otro día te cuento», deja la puerta abierta que la otra persona te pueda preguntar. Y esto es un problema porque tienes que responder. En fin. Porque ahí sí que ya no vas a poder utilizar evasivas. Ahí ya no vas a poder decir «no, otro día te cuento». No, porque esa persona va a decir «no, otro día soy». Y luego la cuarta estrategia, que es la estrategia que más me gusta, es la técnica que he llamado «técnica gallega». ¿Por qué? Porque se suele decir que los gallegos… Bueno, esto es un cliché generalista que ya sabes que no me gusta, pero se suele decir que los gallegos siempre responden con otra pregunta. Entonces, la técnica gallega que la he llamado así consiste en contraatacar con otra pregunta. Si tú eres una persona joven y tu tía de 60 años te está preguntando «¿y tú para cuándo vas a tener un hijo? o ¿tú para cuándo te vas a casar?» Obviamente a tu tía no le vas a decir «oye, ¿y tú cuándo te vas a casar tía?» porque personalmente ella ya lleva 40 años casada. Entonces, lo que tenemos que hacer es hacer otra pregunta atacando donde duele. Pero de manera elegante. Por ejemplo, «¿y tú para cuándo?» Atacar o contraatacar con una pregunta de algo que sepas que es un punto débil de esa persona. Por ejemplo, «oye tía, ¿y tú cuándo te vas a operar de la hernia que tienes en la espalda?» O cosas de ese estilo. No sé si pilláis un poco lo que estoy diciendo. Lo que se trata es de hacer una pregunta con aparente maldad, una pregunta disfrazada de buenas intenciones de «me estoy interesando por cuándo te vas a operar de la puta hernia con la que llevas quejándote 10 años». Por ejemplo. Pues ese tipo de cosas la técnica gallega funciona muy bien porque deja descolocar, la otra persona, y también sin ganas de responder porque no te va a querer responder a eso. Con lo cual, quedáis empatados. Ni tú respondes ni ella responde. Así que, perfecto. Bueno, espero que os haya gustado este primer episodio de este manual de supervivencia para la Navidad en España. De verdad que es muy útil porque este tipo de cosas nadie las explica en ningún libro, ninguna otra… No sé. No creo que haya muchas personas explicando este tipo de cosas. Así que os recomiendo que sigáis esta serie, que os suscribáis al newsletter y sobre todo que si sobrevivís en la Navidad, si tenéis pensado sobrevivir la Navidad este diciembre, pues que vayáis pensando ya en lo que vais a hacer en enero. Y para eso están los programas de fluidez en español, los programas de fluidez de Fluent Spanish Express, en los que os voy a ayudar con un entrenamiento porque hablar es una habilidad y las habilidades se entrenan. Pues os voy a entrenar para que vuestro español definitivamente deje de bloquearse y comience a sonar mucho más nativo. Nos vemos en el próximo episodio, que no tengo ni puta idea cuándo será, pues será igual mañana pasado o dentro de diez días. No tengo ni idea. Así que seguid el podcast, en Apple Podcasts, en Spotify, en Overcast, en iVoox, en donde sea y también en YouTube. Nos vemos cuando sea. Adiós.