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562. Cómo huir de la sobremesa sin quedar como el culo

EPISODIO

En el episodio de hoy os explico 7 expresiones relacionadas con la lectura y los libros.

Fluent Spanish Express Podcast · Episodio 562
562. Cómo huir de la sobremesa sin quedar como el culo
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Fluent Spanish Express Podcast, episodio número 562.
Aquí tenéis todo el español que no os enseñan los libros. ¡Comenzamos!

Muy buenos días, bienvenidos, bienvenidas a un nuevo episodio de Fluent Spanish Express Podcast. Hoy es martes 16 de diciembre de 2025. Mi nombre es Diego Villanueva y cada semana os traigo un nuevo episodio del podcast más desafiante de español avanzado. ¿Por qué? Porque sin adaptar la velocidad ni el vocabulario, sin guion, sin filtros, el español tal y como lo hablamos los nativos españoles.

Seguimos con esta serie de episodios del podcast dedicados al manual de supervivencia para la Navidad en España. Ya sabéis que durante este mes de diciembre os he contado que estoy haciendo episodios con consejos para sobrevivir a la Navidad en España. Ya sabéis que hay muchas cosas, muchos peligros que están ahí en la Navidad y que yo, de manera totalmente altruista, os estoy regalando estos consejos para que podáis llegar a la famosa cuesta de enero, que ese será otro cantar, pero de momento estamos en lo que nos toca. Pero hoy voy a hablaros de uno de los mayores peligros de la Navidad en España. Yo diría que el mayor peligro no son las cenas, no son los regalos horribles, ni siquiera los planes sorpresas de personas o de gente que tiene demasiado tiempo libre, sino que son las sobremesas. Sí, las sobremesas. Esa costumbre española que tenemos durante todo el año, pero que en Navidad se alargan eternamente. Así que hoy os voy a dar algunos consejos para huir de las sobremesas sin quedar como el culo, es decir, sin herir sensibilidades y pudiendo conservar las amistades y la familia. Así que, hoy, como digo, consejos de esos. Antes de empezar con todo esto, de contaros todas estas estrategias que os voy a traer hoy, tengo que contaros muchas cosas, así que vamos por partes. La primera. Nos quedan tres episodios de este manual de supervivencia en el podcast. Este es el primero, el de hoy, el segundo será el jueves, en el que os hablaré de los regalos horribles, es decir, cómo rechazar o aceptar, o qué cosas decir cuando te hacen un regalo de mierda sin herir sensibilidades, intentando conservar a los amigos y a la familia. Y luego, la semana que viene, os publicaré otro podcast en el que os hablaré de cómo evitar los planes sorpresas, o más bien, cómo rechazar planes sorpresas. Y con estos tres episodios, en el podcast, llegaremos al final de esta primera edición del manual de supervivencia para navidad en España. En la newsletter publico algunos consejos más, así que os animo a que os suscribáis, porque ahí tendréis más temas que estos que he publicado aquí en el podcast. Más cosas. El día 26 os había contado que iba a haber un triple episodio en el podcast, en el que os ayudaré, como todos los años, a reflexionar sobre vuestro aprendizaje español, en este caso en 2025, os ayudaré a fijar vuestros objetivos en 2026 con vuestro español, y también os hablaré de los objetivos o metas que quiero lograr con Fluent Spanish Express en 2026. Episodios superinteresantes, episodios muy prácticos, episodios de hoja y lápiz, de sentaros en una mesa y anotar cosas que os ayuden a hacer estos ejercicios de reflexión. Desde luego el episodio mío, en el que os voy a hablar de los objetivos de Fluent Spanish Express, será un episodio de chisme total, totalmente cotilleo, porque ahí podréis enteraros de todas las cosas que tengo en esta cabecita loca que siempre está dando vueltas y siempre está pensando cómo llevaros todo el español que nos enseñan los libros. Más cosas. Hablando de novedades o de enterarse de las cosas, de todo lo que pasa en Fluent Spanish Express, de todo lo que se cuece, pues deciros que en la web, que estoy haciendo muchos cambios, he añadido una sección, o no sé cómo decirlo, una parte, que se llama Agenda FSE, Agenda Fluent Spanish Express, en el que vais a poder, o tenéis acceso a todas las cosas que van a pasar, que están pasando en Fluent Spanish Express. Por ejemplo, yo qué sé, el martes que viene, el martes 23 de diciembre, vamos a hacer un brindis navideño online, que esa es otra cosa que os quería contar. El martes que viene, hora 12 de la mañana, hora de Colombia, 6 de la tarde, más o menos hora europea, no sé en Asia en qué horario estaremos más o menos, depende de cada país, por supuesto, haremos un brindis de Navidad. ¿Qué es eso? Bueno, pues nada, simplemente nos vamos a juntar un ratito, media hora, 45 minutos, para despedir el año juntos, pues yo qué sé, cada uno que se tome lo que quiere. Si quiere tomarse un café, pues un café, un té, un champán, lo que os dé la gana. Va a ser una manera un poco diferente de despedir el año, porque bueno, pues normalmente no es algo que haya hecho en Fluent Spanish Express, pero este año quería hacerlo. ¿Cómo podéis inscribiros a esto? Pues me escribís directamente, me escribís, digo «oye, quiero participar en el brindis», es gratis, por supuesto, ya hay como 7 o 8 personas apuntadas, o sea que va a ser una cosa pues supongo que un poco así en familia, no creo que haya 200 personas, o sea algo sencillo y como se suele decir, familiar, cercano y ya está. Y la otra cosa que os quería contar, aparte, hablando de esto de la comunicación y de enterarse de las cosas, de estar al día de lo que pasa en Fluent Spanish Express, es que hoy precisamente he estrenado el canal de difusión de WhatsApp. Sí, el canal de difusión, que si no sabéis lo que es, os lo explico, es un canal, ahora mismo en WhatsApp tienes las conversaciones con las personas normales, las de toda la vida, tienes los grupos donde puedes chatear con muchas más personas y luego tienes lo que se llaman, o hay lo que se llama canales de difusión, que es decir, alguien que crea un canal y a partir de ahí pues hace avisos, es un canal para avisar. No es un canal para chatear, no es un canal para que podáis comentar las cosas, pero sí es un canal en el que os iré avisando de cosas importantes. No os voy a colgar fotos de gatitos, ni voy a poneros una foto de mi desayuno, eso a nadie le importa. Simplemente cosas interesantes, por ejemplo, yo qué sé, las cosas como el brindis de este martes que viene, o un nuevo episodio de podcast o cosas de este estilo. Cosas que sean relevantes, interesantes y que os faciliten un poquito la vida para no perderos nada de lo que pasa en Fluent Spanish Express. Y dicho esto, ya está. Con esto he terminado acá, voy con el episodio de hoy, como os decía, vamos a hablar de las sobremesas y el episodio de hoy es cómo huir de la sobremesa sin quedar como el culo. Bueno, ya os había dicho que quedar como el culo es cuando quedas mal con alguien, cuando haces las cosas de una manera no demasiado buena y al final la gente se enfada. Eso es quedar como el culo. La sobremesa es ese momento, por si no estáis familiarizados con este término, que supongo que sí, no lo sé, pero es de lo típico que se sabe de España, el tema de la sobremesa, aparte de los diferentes horarios de las comidas y todo eso. Pues es ese momento en el que ya no queda comida en el plato, que la gente terminó de comer, ya no está con hambre, pero incomprensiblemente nadie se levanta de la mesa. Todos están ahí a la expectativa, esperando a ver qué ocurre. Y tú, que llevas ahí un rato mirando tu plato, donde tienes ahí un trozo de turrón blando, mordisqueado, que no te gustó una mierda, con uvas pasas o lo que sea, pues empiezas a preguntarte si vas a volver a casa en algún momento en ese día, si vas a tener que pedir un rescate o lo que sea. En España la sobremesa no es un hábito, es una institución, es decir, es una especie de agujero temporal en el que solo salen las personas valientes. O, como vosotros, desde hoy mismo, las que domináis las técnicas de escape, que es lo que vamos a ver hoy en este episodio. Precisamente vamos a ver cómo escaparos de la sobremesa con elegancia, con saber estar, con educación, sin ofender a nadie y sin fingir que en realidad no os interesa una mierda la vida del primo del cuñao. Antes de nada, deciros que en esta sobremesa, antes de hacer nada, lo que hay que hacer es, como buenos estrategas, analizar la situación. Ver si la gente está ya hablando como si fuera a arreglar el mundo, que eso en España nos encanta, pues las sobremesas van de eso, van de intentar arreglar el mundo con un chupito y un puro, es decir, sin ninguna intención de hacer absolutamente nada, simplemente quejarse y decir cómo deberían ser las cosas en un mundo ideal que no va a suceder, por supuesto. También ver si hay gente que se está acomodando en la silla como si fueran a quedarse ahí toda la vida. Es decir, si saben que está posando el culo y echándose así para atrás en la silla, mala señal. Eso es que la sobremesa está empezando a nacer, podríamos decir. Y si alguien dice la típica frase de «otro café», ya lo siento, pero estáis jodidos. Ya estáis atrapados dentro de la sobremesa. Entonces, cuando pasan estas cosas, hay esperanza, poca, pero la hay, de que os podéis marchar sin decir nada. Pero lo que yo os voy a enseñar es cómo escaparos de la sobremesa de una manera elegante. Y la primera es el bueno «voy tirando». Una de las frases que más utilizamos en España cuando nos queremos escaquear de algo es esto de «voy tirando». Bueno, es algo así como «me voy, me tengo que ir», que significa que ojalá estuviera ya en mi casa tirado en mi sofá, pero si tuviera que elegir el tiempo, o sea, cómo perder mi tiempo no sería con vosotros. Muchas gracias. Bueno, este «voy tirando» tiene muchas variantes. Por ejemplo, «voy tirando que mañana madrugo». Bueno, esto no tiene mucho sentido si la comida es un sábado, porque se supone que el sábado no madrugas, pero bueno, también puedes madrugar para otras cosas. Entonces, «voy tirando que mañana madrugo», «voy tirando que tengo cosas», «voy tirando que si no, no llevo», «voy tirando que todavía tengo dos horas de coche». O sea, este «voy tirando» podéis meterle la excusa que queráis, una excusa que sea un poco creíble, es decir, no digáis «voy tirando que tengo las lentejas en el fuego», porque eso no va a colar, pero lo decís. Es importante esto. Esto de «voy tirando» lo decís mientras os levantáis, no antes, no después, o sea, mientras os levantáis. Imaginaos la escena, os estáis levantando de la silla con un «bueno, voy tirando que mañana tengo mucho lío», por ejemplo. No se pide permiso y la clave está en generar movimiento y confusión. Es básico que digáis la frase mientras os estáis levantando, porque nadie, nadie, nadie os va a parar. Bueno, habrá algún cometa que os pide «hombre, pero ¿cómo te vas a ir ahora?» Bueno, pues si lo hacéis con un movimiento generado mientras estáis diciendo la frase, no hay posibilidad de que os paren en la escapada. Esa es la manera, diríamos, la más eficaz, efectiva para poder escaparos de una sobremesa. La segunda estrategia es una excusa útil. En España funciona muy bien, y no sé por qué, todo lo que son «excusas vagas». ¿Qué es una excusa vaga? Una excusa vaga es una excusa en la que tampoco quieres dar muchas explicaciones y que está dicha así de una manera un poco sin mucha gana, o sea, podéis imaginaros, imaginaos que me decís «Diego, ¿por qué te vas? ¿Qué tienes que hacer?» Yo, «cosas, muchas cosas». Pues ya está, eso es una excusa vaga. Entonces, ¿qué tipos de excusas vagas podéis utilizar? Yo qué sé, que vais a ayudar a recoger, os levantáis a la cocina y vais a intentar ayudar a recoger. Esto funciona si estás en casa de otras personas o en tu propia casa, no funciona si estás en un restaurante, por ejemplo, no vas a levantarte e ir a recoger en el restaurante. «Tengo que mirar una cosa, ahora vengo», nunca vuelves, «voy un momento, ahora vuelvo», o sea, ni hace falta que digas a dónde vas. O también puedes decir «tengo que hacer una llamada» y a quién, pues da igual. Lo importante es escaparse, salir de ahí, y luego ya la gente cuando entre en calor y cuando lleve unos cuantos chupitos, unas cuantas copas, ni se va a acordar ni siquiera de que tú estabas ahí en la comida. Cuanto menos específicos seáis, mejor. Más creíbles pareceréis. Si das una excusa demasiado concisa, concreta, no va a colar, porque empezarán a hacer preguntas. Si sois vagos, ahí no van a hacer preguntas. Simplemente, pues esto, ya no me preguntéis por qué es así, pero esto es pura ciencia española, así funciona. Estrategia número 3. El rescate externo. Cuando ya no os quedan fuerzas, cuando ya habéis intentado estas dos primeras estrategias y no os habéis sentido con fuerza de escaparos. Porque, al final, a veces, cuando estás en medio de la historia, es muy fácil decirlo ahora que estamos aquí en el podcast, que cuando estás en medio de la comida, que tienes que escaparte. A veces, pues estas estrategias de las que os acabo de hablar, no las hacemos. Entonces, toca intentar conseguir un rescate externo. Podemos hacerlo de dos maneras. Bueno, de muchas. Pero la primera es poner la excusa de que alguien os está esperando o que habíais quedado luego, incluso que tenéis un plan familiar, que tenéis que dar de comer a los peces, me da igual, lo que sea. La otra opción es escribirle a alguien, que os mande un whatsapp a alguien y que os haga una llamada. O sea, que os llame o incluso si sois un poco hábiles, vosotros mismos hacer que vuestro teléfono suene sin que os hagan una llamada. Simplemente ponéis a funcionar el tono y vale. ¿Qué tenemos que hacer en ese caso? Cogeis la llamada delante de todo el mundo. Bien. Preguntáis quién es. Muy bien. Y a partir de ahí, empezáis a poner caras. ¿Qué pasó? ¿Qué me estás contando? ¿En serio? Empecéis a poner caras de preocupación, caras de preocupación, y entonces termináis la frase, y esto es muy importante, con un «voy» enseguida y colgáis la llamada. Perfecto. A partir de ahí llegarán preguntas que por supuesto no responderéis o responderéis de manera vaga, por ejemplo, pues nada, pasó algo en casa o alguna cosa que se os ocurra en ese momento, o simplemente decir que tengo que marcharme corriendo, os contaré, ya os contaré. Bueno, spoiler, nunca vais a contarle nada a nadie. Simplemente os vais a escapar y ya está. Así que esta estrategia es, como decía, el último recurso, es decir, cuando ya habéis agotado todas las vías anteriores y que no sabéis muy bien cómo salir de esto, pues tienes un poco de picardía y con esta llamada falsa, pues a partir de ahí, con esas caras de preocupación y de «no, no, no, voy enseguida, no te preocupes que enseguida estoy en casa». Perfecto. Vale, pues ya está. Para acabar, un último consejo profesional. Nunca os levantéis después del café. Este es el punto de no retorno. Es decir, levantaos cuando la gente empieza a hablar de política, de trabajo, de religión, de las reformas del baño, de lo que sea. En ese momento aún estáis a tiempo de escapar. Pero después del café, cuando ya la gente está empezando a pedir los chupitos, las copas, que normalmente los chupitos se piden con el café, pues a partir de ese momento os va a tocar hacer alguna de estas estrategias de las que yo os estaba hablando. Y bueno, con estos increíbles efectivos, maravillosos consejos, creo que ya estáis medianamente preparados para sobrevivir a una sobremesa de Navidad en España. Ahora os toca ponerlo en marcha, o sea, intentar aplicar alguna de estas estrategias. Y si no, ¿qué va a pasar? Pues que os vais a pasar seis horas en una sobremesa y que vais a acabar hasta arriba de alcohol y que vais a saberos todo sobre la vida de vuestro cuñado. Pero bueno, intentad evitarlo todo lo que podáis. Nos vemos en el próximo episodio, como decía, el próximo jueves, en el que vamos a hablar de regalos horribles. Sí, cómo aceptar o rechazar regalos horribles que os hacen en Navidad. Nos vemos esta semana, que tengáis muy buen día. ¡Adiós!