NEWSLETTER · 3 AGOSTO, 2026
No tengo remedio… 🫠
¡Muy buenos días!
Hoy os traigo una historia un poco transversal…
Digo «transversal», una palabra que suena muy profesional, pero no sé si es la más adecuada para esta historia.
Cuando llegué a Bogotá, hace más de un año, iba algunas veces a echar el rato al gimnasio del conjunto de mis suegros. En Colombia se estila mucho que cada bloque tenga un pequeño gimnasio con cuatro máquinas.
Entonces veía que algunas personas llevaban su propio entrenador/a y me entró curiosidad.
Así que hice una búsqueda rápida en internet.
Lo único que encontré fueron perfiles desperdigados con los que no me quedaban muy claros ni los precios, ni las zonas, ni la especialidad…
Me desanimé y dejé de buscar.
Seguí haciendo el tonto por mi cuenta y me lesioné.
No fue grave, pero pensé: «¿Qué tal si busco un fisioterapeuta?».
Misma historia.
Así que me aguanté el dolor y se me pasó solo.
Hace unas semanas abrieron el gimnasio de mi conjunto y empecé a ir tres o cuatro días a la semana para mover el culo un poco.
En un par de semanas ya he visto a varias personas preguntar por entrenadores personales tanto en el gimnasio como en el grupo de WhatsApp de mi comunidad de vecinos.
Así que el jueves estaba yo allí aburrido como una ostra, haciendo como que estiraba, y pensé:
«Hostia, ¿cómo narices no va a haber un sitio donde puedas encontrar un puto entrenador personal de una manera mucho más sencilla?».
Terminé de estirar.
Me fui para casa.
Me duché y creé bogotafit.com.
Dije que mi objetivo en julio era no empezar tres cosas nuevas sin haber acabado una.
Ya estamos en agosto 🤣
Espero que tengáis un día genial.
Gracias por estar al otro lado.

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