NEWSLETTER · 7 AGOSTO, 2026
En Colombia: cuando hablo, la gente no me entiende 😵💫
Buenos días.
Sigo contando mis historias, experiencias, andanzas y peripecias en Colombia.
La palabra que más me repiten aquí es:
¿Señor?
¿Señor/Señora? es el equivalente al «¿Qué?» que utilizamos en España.
Me pasa un montón de veces que empiezo a hablarle a una persona y se me queda mirando como si hubiera visto un extraterrestre 👽.
Bueno, y del otro lado también pasa. Algunas veces, yo también me quedo pillado (me quedo pensando intentando entender) cuando alguien me habla. Necesito unos segundos para procesar lo que me acaban de decir.
Si estáis pensando que es el vocabulario…
Respuesta corta: no.
Respuesta más larga: en este año y pico que llevo en Bogotá, poco a poco he ido adaptando mi vocabulario dependiendo del contexto. No hablo igual con mi mujer, con mis estudiantes o con mi familia que con la señora de la panadería.
Sin embargo, cuando empiezo a hablar no me entienden.
Pero no es el vocabulario.
«Diego, ¿entonces qué narices es?»
Para mí, el tono.
La manera totalmente diferente con la que empiezo a hablarles les descoloca por completo. No les encaja y tardan unos segundos en identificar lo que está pasando.
De ahí que su respuesta natural sea decirme: ¿señor?
Es su manera de decirme: «Ey, vuelve a repetirme, que no me enteré de nada de lo que me acabas de decir».
La comunicación es mucho más compleja de lo que pensamos. No solamente por el hecho de conocer un idioma o usar el vocabulario local la cosa es coser y cantar (fácil).
Hay más matices que entran en juego y que no son fáciles de controlar.
Yo no me voy a poner a hablar con acento rolo (así les dicen a los de Bogotá), ni voy a cambiar mi velocidad o mi manera de unir las palabras cuando hablo. Es algo que forma parte de mi personalidad.
Creo que todo esto da para un episodio de podcast, ¿no?
Venga, el martes hablo de esto.
Espero que tengáis un finde genial.
Gracias por estar al otro lado.

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