NEWSLETTER · 7 SEPTIEMBRE, 2026

Todos tenemos una silla que NO sirve para sentarse

Muy buenos días 👋.

En casi todas las casas existe una silla. Una silla en la que nadie puede sentarse.

No está rota.

No es incómoda.

Y tampoco tiene una colección de muñecas terroríficas observándonos mientras dormimos.

Simplemente tiene otra función.

Una mucho más importante.

Es la silla de la ropa que no está limpia, pero tampoco suficientemente sucia como para meterla en la lavadora.

Un estado intermedio que la ciencia todavía no ha conseguido explicar.

Nos quitamos unos pantalones y pensamos:

«Bah, no están sucios. Todavía puedo volver a ponérmelos».

Pero claro, no vamos a ser tan cochinos/as de guardarlos otra vez en el armario porque ya hemos posado el culo en un montón de sitios fuera de la casa.

Así que, ¿a dónde van? ¡A la silla!

¡Ey, otro «por si acaso»! (¿Os acordáis de la semana pasada?)

A los pantalones les siguen una camiseta, un jersey, la ropa que utilizamos para estar por casa, esa sudadera horrible que no nos pondríamos ni de coña en la calle, pero que calienta que da gusto

Una chaqueta que no sabemos dónde colocar.

Y así, sin darnos cuenta, la silla desaparece.

Sabemos que sigue ahí porque alguna vez vimos sus patas.

Pero ahora es simplemente una montaña de ropa con respaldo.

De vez en cuando intentamos poner orden (organizar las cosas).

Cogemos una prenda.

La miramos.

La olemos discretamente.

Y tomamos una de estas tres decisiones:

  • No huele tan mal. Vuelve al armario.
  • Esto va pa la lavadora.
  • Esto todavía se queda en la silla.

La tercera opción gana casi siempre.

Lo mejor es cuando necesitamos una prenda concreta y empezamos a revolver toda la montaña.

Al final encontramos la camiseta que buscábamos.

Arrugada.

Debajo de unos pantalones.

Junto a una toalla que nadie recuerda haber dejado allí.

Entonces nos preguntamos por qué no guardamos las cosas correctamente desde el principio.

La respuesta es sencilla:

Porque la silla funciona.

No es elegante.

No es un sistema reconocido internacionalmente.

Marie Kondo seguramente sufriría un desmayo si entrara en nuestra habitación.

Pero funciona 😅

Además, esa silla demuestra que los seres humanos necesitamos una tercera categoría para casi todo.

Limpio o sucio no es suficiente.

También necesitamos:

«Todavía puede utilizarse otra vez».

No sé cómo se llama esa categoría en otros idiomas.

Pero yo la llamo:

La silla.

Español que no aparece en los libros
Por si acaso — Como precaución ante algo que podría suceder.
Ni de coña — De ninguna manera. Es una expresión muy informal y enfática.
Calentar que da gusto — Abrigar mucho o producir una sensación especialmente agradable.
Ir pa algún sitio — Forma coloquial de decir ir para algún sitio. En este caso: «Esto va pa la lavadora».
Revolver algo — Mover y desordenar las cosas mientras buscamos.

Gracias por estar al otro lado.

Espero que tengáis un día genial.

Diego

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